El cráneo fosilizado de un gigantesco "monstruo marino" llamado Pliosaurio, un tipo de Plesiosaurio que vivió hace 150 millones de años, ha sido descubierto en la costa británica.
La calavera hallada, que incluye la mandíbula inferior y l aparte superior del cráneo, mide 2,4 metros de largo, y los expertos creen que pudo pertenecer al Pliosaurio más grande jamás encontrado: un "monstruo" de hasta 16 metros de longitud.
El fósil, que fue descubierto por un coleccionista, ha sido adquirido por el condado de Dorset por unas 20.000 libras esterlinas, y en las próximas semanas el ejemplar será analizado científicamente y acondicionado para su exposición en el museo de la ciudad.
El paleontólogo Richard Forrest dice que escuchó "rumores de que había aparecido algo grande. Pero ver esto en carne y hueso, por así decirlo, es simplemente abrumador. Es sencillamente gigante".
Los Plesio
Los Plesiosaurios eran reptiles acuáticos enormes que reinaron en los mares por la misma época que los dinosaurios dominaban la tierra. Tenían cuellos cortos y cabezas enormes similares a las de los cocodrilos, con poderosas mandíbulas y una serie de grandes y afilados dientes. Con aletas tipo remo, tenían presa fácil en los Ictiosaurios (parecidos a los delfines) e incluso otros Plesiosaurios.
David Martill, de la Universidad de Portsmouth, asegura que "estas criaturas eran monstruosas". "Tenían poderosos músculos en el cuello, y uno puede imaginarse cómo morderían a los animales para asegurarse un buen bocado, y luego con estos músculos procederían a revolverlos y destrozarlos". "Habría sido un baño de sangre", agrega.
Un gran rival para los demás saurios gigantes
Los expertos creen que éste podría ser el Pliosaurio más grande jamás hallado. "Esta cosa es verdaderamente enorme. Cuando lo vi, el tamaño fue todo un golpe", afirma Martill.
En base al tamaño de los huesos hallado, puede inferirse que el animal medía hasta 16 metros desde el hocico hasta la cola, y pesaba entre siete y doce toneladas, lo que significa que perfectamente puede competir con las bestias halladas recientemente en Svalbard (un archipiélago en el mar Ártico), "El Monstruo" y "Predador X", que medían unos 15 metros. Y tampoco tiene nada que envidiarle al "Monstruo de Aramberri", descubierto en Méjico en 2002, que, se cree, tenía dimensiones similares.
Un cráneo en muy buen estado
Martill explica: "Sólo tenemos la cabeza, así que no podemos ser muy precisos, pero se disputaría con los de Svalbard y Méjico el título del más grande del mundo".
El ejemplar se encuentra todavía envuelto en formaciones rocosas, sin preparar, pero está claro que se halla en muy buen estado. "Lo más fascinante de este nuevo cráneo no es sólo su enormidad, sino que esté en tres dimensiones y sin demasiadas distorsiones", ha explicado Forrest.
"Hubiera devorado a un hombre de un solo bocado. De hecho, algo como un Tiranosaurus Rex hubiera sido un desayuno para una bestia como ésta", explica el paleontólogo.
La costa del tesoro
El fósil fue encontrado por un coleccionista local en la conocida como Costa Jurásica, una franja de 150 kilómetros entre Dorset e East Devon en la que se encuentran tesoros de un período que abarca 185 millones de años de historia geológica.
La ubicación exacta del sitio donde fueron hallados los fósiles no ha sido revelada, ya que las autoridades de Dorset quieren evitar visitas allí. Es un área inestable y propicia para aludes y deslizamientos de tierra.
El gerente del departamento geológico de Dorset, Richard Edmonds, explica que "esta parte de la costa está erosionándose rápidamente, lo que significa que fósiles atrapados y enterrados por siglos aparecen con frecuencia en la playa".
"El coleccionista tuvo la suerte de pasar el día en que uno de estos cayó del acantilado. Fue la pista que necesitaba para seguir buscando por allí. Pasó los siguientes cuatro años yendo todos los días y como resultado descubrió este increíble fósil", dice.
Edmonds cree que el resto del monstruo podría seguir enterrado en el acantilado, pero podrían pasar décadas antes de que quede al descubierto.
Según los científicos, es una fantástica oportunidad para extraer valiosa información sobre estos gigantes de los mares y el mundo que habitaban.