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 Florida ejecutará a un reo acusado de tres asesinatos, secuestro y robo

7 de octubre de 2009


Paul Beasley Johnson, quien ha permanecido en el corredor de la muerte durante 28 años, recibirá la inyección letal el 4 de noviembre a las 22.00 GMT en la prisión estatal de Starke, en el norte de Florida.

El reo fue juzgado y condenado a la pena capital por la muerte del taxista William Evans, de Darrell Beasley quien aceptó subirlo a su vehículo luego de que Johnson le dijera que su automóvil no funcionaba y por el asesinato del policía Theron Burnham, hechos que ocurrieron en enero de 1981 en Polk, en el centro del estado.

La seguidilla de asesinatos comenzó la noche del 8 de enero cuando Johnson y su esposa visitaban a un matrimonio amigo de ellos y durante la velada todos fumaron marihuana y se inyectaron cristal de metafetamina, según los documentos judiciales del caso.

Johnson, de 60 años, decidió ir por más drogas para lo que necesitaba dinero y en el camino se subió a un taxi conducido por William Evans. Cinco días después la policía halló el cadáver de Evans con dos disparos en la cabeza, cuyo vehículo fue incendiado.

En la madrugada del 9 de enero, el prisionero se acercó a una pareja en el estacionamiento de un restaurante para pedir que le llevaran a la casa de un amigo porque su automóvil confrontaba problemas.

Amy Reid y Darrell Beasley aceptaron llevarlo y durante el trayecto, Johnson pidió que se detuvieran en un área remota porque necesitaba ir al baño. Al regreso le pidió a Beasley que se bajara del vehículo y Reid se percató por el espejo retrovisor que el reo estaba apuntando a su pareja con un arma.

La mujer logró conducir hasta una tienda cercana y llamó a la policía. Cuando regresaba al lugar con los agentes, otro oficial, Theron Burnham, informó por radio que había localizado a un sospechoso en el área del suceso.

Minutos después los policías hallaron el cuerpo de Burnham, de 27 años, en una zanja con tres disparos, mientras que el cadáver de Beasley fue encontrado más tarde con un disparo en la cabeza.

El prisionero, que ha apelado su caso en varias ocasiones y fue sometido a dos juicios, también disparó tres veces al policía que le arrestó, pero éste no falleció, según las autoridades.

Johnson fue condenado a la pena de muerte por tres cargos de asesinato en primer grado; a cadena perpetua por dos acusaciones de robo; a 30 años por cada uno de los dos cargos de intento de asesinato en primer grado; a 15 años por secuestro y a una condena similar por incendio.

En septiembre pasado, la oficina del alguacil del condado de Polk publicó una petición en Internet para convencer al gobernador de Florida que firmara la orden de ejecución de Johnson.

La petición señalaba que 'Paul Beasley Johnson ha estado en el sistema de Prisiones de Florida más número de años que los vividos por Burnham'.

Terra