'Creemos que no existe esa necesidad', asegura en una entrevista con Efe el ministro de Justicia, Francisco Caamaño, que añade: 'el problema no está en rebajar la edad penal, porque los 14 años está en la media de los países democráticos y se considera que con menos de esa edad quien ha cometido un acto, por muy reprobable que sea, es un niño'.
Eso no quiere decir, según el ministro, 'que ese niño quede impune, lo que está diciendo la ley actual es que ese niño no está dentro del sistema (penal), pero es que no todo se arregla con una respuesta punitiva, no todo tiene solución colocando a la gente en la cárcel'.
'Hay soluciones diferenciadas y la ley actual prevé tratamientos específicos de carácter pedagógico y educativo y seguimientos especiales', señala el titular de Justicia, que concluye: 'Creemos que esa solución sigue siendo hoy mejor que la pena privativa de libertad para menores de 14 años'.