Los hallazgos, publicados por la organización Annals of Internal Medicine, son considerados importantes debido a que los infectados podrían necesitar ser puestos en cuarentena en el hogar durante una pandemia si los hospitales se quedaran sin suficientes instalaciones de aislamiento.
''Durante una pandemia, podría no haber suficientes recursos para aislar a todos los individuos infectados, y se podría necesitar el aislamiento en casa de algunos pacientes'', explican los investigadores, quienes aseguran que ''nuestros resultados sugieren que la higiene en las manos y las mascarillas faciales pueden reducir la transmisión del virus de la gripe si se aplican en una etapa temprana después de que comiencen a detectarse los síntomas en un paciente''.
La investigación
Dirigidos por el experto de salud pública Ben Cowling de la Universidad de Hong Kong, los investigadores trataron con pacientes que dieron positivo por gripe A ó B.
Junto con otros miembros de sus grupos familiares, fueron asignados de manera aleatoria a uno de tres grupos: uno con cierta educación sanitaria, un segundo al que se le indicó que se lavaran las manos de manera frecuente y un tercero que se lavó las manos y usó mascarillas quirúrgicas.
De los 259 grupos familiares que completaron el estudio, 60 miembros se infectaron en los siete días posteriores a la introducción de las medidas. Pero hubo menos contagios en las familias donde se aplicaron ambas medidas sanitarias de manera oportuna.
''La higiene de las manos y las mascarillas faciales parecieron prevenir la transmisión dentro de las familias del virus de la gripe al ser aplicados durante las primeras 36 horas desde que los pacientes comenzaron a exhibir síntomas'', añaden, por lo que ''estos descubrimientos sugieren que las intervenciones no farmacéuticas son importantes para la mitigación de la gripe pandémica e interpandémica''.