'Al igual que nosotros utilizamos la tecnología para averiguar qué intenciones tienen los talibanes, sería una tontería pensar que ellos no hacen lo mismo con nosotros', dijo el teniente coronel Kim Astrup, del comando operacional del Ejército, a Reuters.
El Ejército no tenía pruebas de que se hubieran interceptado datos secretos, pero Astrup dijo que cierta información enviada a través de la red sí había sido vista por gente no implicada. No dijo quién.
Astrup dijo que dijo que la información privada de los soldados compartida online con amigos y familia podía poner en riesgo las misiones.
Explicó que el Ejército no iba a prohibir que usaran Facebook y otras redes sociales dado que era importante para la salud de las tropas poder comunicarse con sus familias y amigos.
'Sólo les estamos pidiendo que usen el sentido común', afirmó Astrup.
Dijo que no creía que las contraseñas o el uso del danés harían desistir a los talibanes de poner atención sobre las conversaciones privadas en Internet.
Dinamarca cuenta con unos 700 soldados que trabajan para la OTAN en Afganistán, sobre todo en la provincia del suroeste de Helmand. Un total de 25 daneses han muerto desde que empezara la misión.