El ex secretario general de ese sindicato, Cándido González Carnero, ha responsabilizado a la dirección de la compañía de hacer 'abandono' del astillero y presentar un cierre patronal como 'una maniobra para enfrentar a los trabajadores de plantilla con los prejubilados'.
En caso de ser aprobada este medida por la autoridad laboral, la empresa quedaría liberada de sus obligaciones del pago de salarios al personal mientras persistan las 'razones de fuerza mayor' que impiden la actividad.
Carnero ha asegurado que no hay actividad de producción en el astillero porque los trabajadores se encuentran realizando cursillos de capacitación con vistas a su posible reincorporación en otras compañías, una vez que se concrete el cierre definitivo el próximo 31 de mayo.
El sindicalista ha asegurado además que la ocupación de dos de las cuatro grúas del astillero por medio centenar de prejubilados, que se mantiene desde el pasado miércoles, 'no interfiere en absoluto' la continuidad de los cursillos para la plantilla y las tareas de oficinas.
Los prejubilados reclaman al ente Pequeños y Medianos Astilleros en Reconversión (Pymar) que se subrogue en todas las obligaciones de Naval Gijón, ante la 'incertidumbre' sobre el cobro de haberes y prestaciones, que plantea el cierre definitivo de la compañía.