En julio de 2005, el acusado vio un vehículo estacionado en una calle de Los Corrales de Buelna, y, valiéndose de herramienta que llevaba, robó las cuatro ruedas y se dio a la fuga, utilizando los neumáticos en su turismo.
Posteriormente, en octubre de 2006, fue detenido, y las ruedas estaban instaladas en su vehículo.
Por estos hechos se le condena como culpable de un delito de hurto a siete meses de prisión y a una indemnización de 1.983 euros. no obstante, se acuerda sustituir la pena de prisión por una multa de 3.360 euros.