Las investigaciones se iniciaron tras la denuncia presentada por el representante legal de un modelo de calendario y con el objetivo de localizar establecimientos que se dedicaran a la venta y comercialización del mencionado material ilícito, así como de locales o tiendas donde se pirateasen software.
Fue en dos imprentas de Las Palmas de Gran Canaria, donde los agentes, acompañados por un Perito Experto en Propiedad Industrial e Intelectual adscrito a la Comisión Antipiratería del Ministerio de Cultura, comprobaron que en estos locales se estaba serigrafiando calendarios y utilizando programas informáticos sin las correspondientes licencias.
Por tanto, en la operación se intervinieron 55 calendarios, 22 fotolitos con sus correspondientes astralotes, 4 equipos informáticos completos, 1 ordenador portátil, 4 routers de telefónica y 5 máquinas industriales.
Finalmente, fueron detenidos los regentes de los locales y técnico, dos varones y una mujer en edades comprendidas entre los 45 y 50 años, acusados de delitos contra la Propiedad Industrial e Intelectual, quienes tras prestar declaración quedaron en libertad.
Las diligencias y material requisado fueron entregados en el Juzgado de Instrucción de guardia de Las Palmas.