El hallazgo se produjo minutos después de las 10.30 horas, según señaló el responsable del hallazgo, Jesús, un hombre de 50 años que normalmente pasea al can por esta conocida urbanización ribereña. Tras el susto, avisó a la Policía Nacional, que llegó rápidamente a la zona.
El cadáver pertenece a un varón extranjero de 54 años, que se encontraba en paradero desconocido desde hace un año. Los agentes de la Policía Científica que se encuentran en el lugar descartan que se trate de una muerte violenta o un suicidio, señaló a Europa Press un portavoz de la Jefatura Superior de la Policía.
De hecho, la hipótesis que maneja la Policía es que su defunción se produjera hace unos días por causas naturales. Según fuentes de la investigación, junto al cuerpo se encontró un bote de pastillas antidepresivas, que podrían pertenecer al fallecido.