Al ver que los Mossos golpeaban a unos estudiantes, los padres del menor empezaron a increparles y pidieron que dejaran de pegar a los alumnos, a lo que los agentes respondieron pegando a toda la familia, un miembro de los cuales --de unos 10 años-- tuvo que ser atendido por el Servicio de Emergencias Médicas (SEM).
En declaraciones a los periodistas, la madre del niño, Mireia Castellanos, apoyó las reivindicaciones estudiantiles y criticó que 'la policía tiene que cambiar'.