
La guerra abierta entre el Gobierno mexicano, bandas y cárteles de la droga sigue cobrándose víctimas: 23 personas más han perdido la vida en un solo día, sumando sus fallecimientos a los más de 7.000 que, según un estudio, se han producido en la primera mitad del año.
El punto más conflictivo de la noche ha estado en la localidad de San Luis Potosí, al norte de México, donde se encontraron catorce cadáveres dentro de una furgoneta abandonada. "Se presume que las víctimas fueron secuestradas en el Estado de Coahuila", aseguró Gabriela González, portavoz de la fiscalía.
La comunidad de La Chuleta, en el municipuio turístico de El Fuerte, vivió el asesinato de siete personas que estaban celebrando una fiesta en una casa. Un grupo armado irrumpió en la propiedad, descargando sus fusiles AK-47 sobre los presentes, hombres con edades comprendidas entre los 46 y los 76 años, En esta misma localidad un enfrentamiento entre policías y pistoleros acabó con siete agentes muertos y otros dos heridos durante una refriega hace justo un mes.
La noche de violencia se ha completado con el macabro hallazgo de dos cuerpos sin vida colgados de un puente en una de las principales avenidas de Monterrey, una zona donde se forman enormes retenciones de vehículos, cuyos conductores fueron quienes dieron aviso a las autoridades.
El crimen organizado se ha hecho fuerte en Sinaloa, donde el cártel que opera en la zona y Los Zetas han recrudecido sus enfrentamientos, extendiéndolos a regiones como Durango, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas.
En total las muertes registradas durante estos primeros seis meses de 2012 son un 10% más de las que se registraron en el mismo periodo del año pasado, especialmente gracias a puntos calientes como Ciudad Juárez, la ciudad más violenta del país con 510 homicidios. Las cifras chocan con lo que anunció el Ejecutivo mexicano: un descenso, sin concretar cifras, del crímen organizado durante los primeros meses del año.

