La salida a la "guerra civil" siria: partirse en dos Estados

 

Mientras el régimen sirio intensifica sus ataques en el centro del país, Bachar al Assad podría estar moviendo sus fichas para una retirada particular: los expertos internacionales ven en los últimos pasos que ha dado una estrategia para atrincherarse en el noroeste del país, donde su minoría religiosa es fuerte, y formar un Estado independiente y separado de una Siria que entregaría a los suníes.

El movimiento del armamento químico de Al Assad registrado en las últimas semanas fortalecería esta tesis, avalada por el exvicepresidente del país, Abdel Halim Khaddam, exiliado en Francia desde hace siete años. Con esas armas y la particular orografía de la región, montañosa y con salida al mar, avalaría la supervivencia de un Estado alauí cuando Damasco caiga.

La otra posibilidad que se baraja es que el movimiento del mayor arsenal de armas químicas del mundo responda a una estrategia para impedir que dichas armas caigan en manos de los sublevados y puedan utilizarse si llegaran a asediar la capital.

Mientras se dirime la situación sigue aumentando el cómputo de muertos: a los dos centenares de víctimas del bombardeo de Treimsa, cuya responsabilidad niega el régimen, habría que añadir el centenar de este domingo y los que se producirán en los bombardeos que arrecian en varios barrios de la capital.

Ya es una guerra civil

El conflicto, que Cruz Roja ya define como una "guerra civil", sigue adelante con nuevas normas. El hecho de que se cambie de estatus el conflicto implica que pasa a estar sometido a la legalidad internacional sobre conflictos bélicos. A partir de ahora, todos los que combaten en Siria están sometidos de forma oficial a las leyes de la guerra, y pueden acabar frente a un tribunal de crímenes de guerra si las desobedecen.

La declaración del organismo es una referencia importante para determinar cuánta fuerza y de qué tipo se puede utilizar, y puede suponer la base para procesos por crímenes de guerra, especialmente si se ataca a civiles o se detiene a enemigos a los que se tortura o se mata. Sin embargo, no todas las voces coinciden en elogiar el paso dado por el Comité Internacional de la Cruz Roja.

El derecho internacional humanitario, también conocido como la ley de la guerra, le da a todos los actores de un conflicto el derecho a utilizar la fuerza adecuada para alcanzar sus objetivos. Además, las reglas de la guerra sobrepasan y hasta cierto punto suspenden las leyes que se aplican en tiempos de paz, incluido el derecho universal a la vida, el derecho a la libre expresión y el derecho de libre reunión.

Cuando un conflicto interno se convierte oficialmente en guerra civil, el entorno de seguridad cambia desde una situación de respeto a la ley a un escenario en el que el derecho internacional permite que el gobierno ataque a combatientes rebeldes, por ejemplo.

Paradójicamente la oposición se puede ver animada por este cambio, aunque llevan luchando una guerra civil desde hace bastante tiempo: habrá que ver cómo este anuncio puede mejorar su capacidad de reclutar o reducir las divisiones entre los diferentes grupos rebeldes.

Terra