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La receta Almunia ante la crisis: cesión de autonomía, federalismo y menos "egoísmo nacionalista"

5 nov 2012
12h00
actualizado a las 13h46
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El vicepresidente de la Comisión Europea ha participado en un desayuno informativo en Madrid y, muy al contrario de lo que suele pasar, ningún político le ha presentado. Nadie del Gobierno junto a él en la tribuna, y tampoco en la mesa presidencial. Joaquín Almunia, que en 1996 compitiera por Aznar por la presidencia del Gobierno, es un perfil complicado. No es del partido del Gobierno, pero es un cargo institucional. Quizá por eso tampoco nadie de la primera línea de su partido estaba presente en la sala. Europa no vende tampoco en lo protocolario.

Era tan baja la presencia política que, en lugar de tres o cuatro mesas para diputados y senadores como se suelen montar, esta vez se ha optado por una gran mesa central salpicada de nombres. Elvira Rodríguez, presidenta de la CNMV, Marcelino Iglesias, exmandatario socialista. Junto a ellos diputados como el popular Santiago Cervera o el socialista Juan Moscoso, poco más. Había, eso sí, presencia diplomática abundante y algunas caras conocidas del Parlamento Europeo, como el líder socialista Juan Fernando López Aguilar o la popular Ana Palacio.

Los que llenaban la sala, y se notaba en las preguntas, eran los empresarios y miembros de patronales sectoriales y territoriales . Almunia se zafaba de las cuestiones más políticas y sí entraba a fondo en las cuestiones económicas. Reconocía que la UE "avanza lentamente, en ocasiones en zig-zag" , pero se excusaba con la amplitud de la Cámara "poner de acuerdo a unos 700 diputados de diferentes partidos y países no es fácil", decía.

Pero sí señalaba lo que a su juicio son avances vitales para conseguir "rescatar Europa, que es urgente". Ha hablado del "mecanismo de solidaridad", es decir, del fondo de rescate. También de "la necesaria unión bancaria", del "mecanismo de recapitalización directa" y del supervisor único, "algo que hace años hubiera sido visto como una utopía imposible". Ha reconocido que ha habido decisiones que han "producido roces con Alemania y el Bundesbank" , y que hay "un conflicto visible entre norte y sur, centrales y periféricos, deudores y acreedores" .

Más claro ha sido en lo social. En su opinión "no puede ser, pero fue" que los bancos vendieran a los particulares "productos financieros como inversiones seguras cuando estaban sujetas a pérdidas", algo "que merece una calificación jurídica que yo no soy quién para dar". Tampoco se ha negado a que haya una respuesta legal contra los desahucios o en favor de la dación en pago, "aunque ahí es cada gobierno el que debería legislar"

Europa federal frente a "egoismos nacionalistas"

Parte de su discurso se ha centrado en "la recuperación de Europa". "España ha sido punta de lanza europeísta", ha dicho, "y ahora Europa preocupa en España" de la misma forma que "España preocupa en Europa" . Pero ante todos los "egoismos nacionalistas" que han surgido "a causa del discurso populista de algunos" ha hecho algunas preguntas retóricas. "¿Dónde estaríamos si no existiera Europa, si no existiera una posibilidad de acceder a 100.000 millones de euros para financiarse?".

En definitiva, Almunia ha hablado de "ceder soberanía" en pro del proyecto europeo común . Ese discurso choca con la lectura en clave nacionalista del discurso catalán, al respecto del cual se ha limitado a hablar de "las reglas". "Según la legislación comunitaria todo territorio que se separara quedaría automáticamente fuera de la UE y debería empezar desde el principio para volver a entrar".

Sin embargo ha preferido un mensaje conciliador: "Hay dos mil posibles vetos a la cuestión catalana, pero hay miles de posibilidades de diálogo más, y es en lo que hay que centrarse". Preguntado por la vía federalista para la UE ha dicho que si él fuera la única voz en ese debate "sin ninguna duda, sí".

Almunia, a quien el Gobierno llegó a calificar de "desleal" por llevarles la contraria respecto a la política económica, ha recordado que la base de su cargo es "la independencia respecto al país que propone y la priorización de las instituciones europeas". No ha querido aventurar si España cumplirá los objetivos de déficit , y ha emplazado "a las previsiones económicas que se harán públicas el miércoles".

Sí ha valorado los Presupuestos, que ha juzgado como "consecuencia de la crisis y reflejo de sus efectos", al tiempo que ha dicho que algunas de las medidas que han tomado "algunos gobiernos" son "peldaños para salir de esta situación", aunque sin dar fecha al fin de la crisis. "Son medidas que a nadie le gusta tomar y a nadie le gusta tener", ha dicho.

Terra

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