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Cherchez la femme | Kiosko Global
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Cherchez la femme

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Le Figaro publica hoy una amplia entrevista con la cantante y modelo Carla Bruni, esposa de Nicolas Sarkozy y ex primera dama de Francia, de la que pueden leerse algunos extractos en la web. “Mi familia y yo, lo vivimos como una prueba muy dolorosa. Es muy difícil no hablar, pero es igual de dificil hablar de ello. Me da mucha rabia no poder expresarme”, dice Bruni sobre la imputación de su marido en el caso Bettencourt. Nicolas Sarkozy está siendo investigado por haberse supuestamente aprovechado de la debilidad de Liliane Bettencourt, la multimillonaria y octogenaria heredera de L’Oréal, para recaudar fondos para su campaña electoral de 2007. El juez decidió investigar a Sarkozy, que a finales del año pasado había declrado como testigo, después de que nuevos testimonios de personas cercanas a Bettencourt hayan contradecido la versión del ex presidente francés.

A pesar de que Bruni empieza asegurando que no hará “comentarios sobre la actualidad”, el otro tema destacado de la entrevista es Le pingouin, uno de los temas que incluye su nuevo disco y en cuya letra muchos han visto señalado al actual presidente, François Hollande. “El pingüino no tiene cara. Yo tengo cientos de miles de pingüinos a mi alrededor. Y todos están en la canción”, explica la chica del Nescafé en la entrevista. La única periodista que ha leído la letra de la canción está convencida de que la de Hollande es la cara del pingüinio, en lo que parece un parecido razonable. “Ni feo ni guapo, el pingüino, ni frío ni cálido, ni sí ni no”, dice uno de los fragmentos. “Ni oui ni no” es como la derecha francesa llamaba a Hollande durante la última campaña electoral. En otro de los fragmentos, Bruni estaría haciendo alusión al relevo presidencial, reprochándole al pingüino que no le hiciera el besamano. 

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¿Es Amanda Knox culpable?, se pregunta Justin Peters en el blog Crime de Slate. Amanda Knox es una estudiante americana condenada en 2009 por el asesinato de su compañera de piso, la británica Meredith Kercher, en Perugia, la ciudad italiana donde ambas cursaban un programa de estudios en el extranjero. El caso, en el que también fue acusado y condenado un estudiante italiano, Raffaele Sollecito, se convirtió en un fenómeno mediático internacional, película para la tele incluida y, según Peters, un nickname para la eternidad: Foxy Knoxy

(Fuente: The Guardian)

Knox y Sollecito fueron luego absueltos dos años más tardes, en 2011. El libro de memorias de Knox estaba previsto que se publicara en abril. Sin embargo, un tribunal italiano ordenó ayer que se vuelvan a juzgar los hechos, algo que a estas alturas parece ya materialmente imposible. Valga si no este párrafo del texto de Slate que, al intentar responder a esa pregunta por la culpabilidad de Knox, resume cristalinamente el espíritu del espectáculo.

“El libro que he leído sobre el caso, The Fatal Gift of Beauty, de Nina Burleigh, argumenta bastante convincentemente que Knox y Sollecito eran inocentes y que Kercher fue asesinada por un vagabundo llamado Rudy Guede. Pero hay otros libros que han llegado a conclusiones diferentes, y tu opinión sobre el caso probablemente tiene que ver con tu nacionalidad. Mientras que la mayoría de los Americanos están convencidos de la inocencia de Knox la mayoría de los italianos están igualmente convencidos de su culpabilidad (al menos, eso me dice mi experiencia). Teniendo en cuenta eso, no me sorprende para nada que el caso se haya reabierto”. 

Tan poco sorprendente como la otra tesis de Peters: que Estados Unidos, a donde regresó Knox tras su liberación en 2011, nunca la extraditará a Italia. 

(Amanda Knox, al salir de la cárcel de Perugia el 3 de octubre de 2011. Fuente: Wikimedia Commons)

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El rescate chipriota no digo yo que no haya tenido alguna consecuencia positiva. Una, sin duda, es la concreción del sintagma “dejar caer a los bancos”. Dejar caer a los bancos, de tanto repetirlo, había difuminado su horizonte real. Bien, ahora se ve mucho más claro lo que ocurre que cuando cayeron los islandeses: hay mucha gente que pierde dinero. El coro protesta ahora también por eso: porque haya mucha gente, incluso gente que sólo ahorra, que haya perdido su dinero. El coro tiene razón: las cosas están mu mal. 

La solución que mucha gente, y sobre todo sus representantes en el coro, tiene siempre en la punta de la lengua es la suspensión de pagos: la quita de la deuda. Bien. The New York Times se recrea hoy en la reunión celebrada en una madrugada de finales de octubre de 2011 en Bruselas. Allí se decidió una quita del 50% de la deuda soberana de Grecia, que por entonces estaba ella misma al borde de la bancarrota. El Times titula su reportaje: “Los europeos plantaron las semillas de la crisis de Chipre”. Al terminar la reunión, la canciller Ángela Merkel aseguró que la reunión había mostrado sobre todo que los europeos habían sabido tomar la decisión correcta.

La decisión de la quita griega golpeó con dureza, entre otros, a Chipre. A a raíz de aquella decisión, los bancos chipriotas dejaron de cobrar unos 4.000 mil millones de euros, algo más del 20% del PIB del país. Las razones de la quiebra de Chipre, por supuesto, y así lo deja claro el reportaje del Times, no se limitan a aquella quita, pero no hay dudas tampoco de que forma parte de la explicación. Todo lo cual viene a confirmar una evidencia inasumible para el coro: hay circunstancias que nos preexisten y hay consecuencias inevitables.

 

 

Braulio García Jaén Braulio García Jaén

Braulio García Jaén

Es periodista (ex Cadena Ser, Factual y Público) traductor y autor de Justicia Poética. Adicto a la filosofía francesa, se consuela leyendo prensa anglosajona.



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