inclusão de arquivo javascript

Crisis de caballo y respuestas de cowboy | Kiosko Global
Crisis de caballo y respuestas de cowboy | Kiosko Global

Kiosko Global

Crisis de caballo y respuestas de cowboy

0 Comentario

¿Sirve de algo el escándalo de la carne de caballo para entender la tensión desatada por el rechazo de Chipre a las condiciones del rescate europeo? Hay indicios que permiten hacerse la pregunta, aunque para responder a ello sólo hallamos piezas sueltas de un puzzle delirante, como la realidad.

Chipre aparecía en el centro de la cadena alimentaria que llevaba carne de caballo etiquetada como de ternera a los supermercados europeos, como ya recogimos aquí. Según Eurostat, esa diminuta isla del mediterráneo importó unas 300 toneladas de carne equina en 2012, más de la mitad de lo que importó, por ejemplo, la gigantesca Rusia. Y alguna de las empresas implicadas en el fraude, basada en Chipre aunque radicada en último término en el paraíso fiscal de las Islas Vírgenes Británicas, contaba entre sus accionistas al mayor traficante de armas del mundo, Viktor Bout, nacido en alguna república ex soviética. El castigo a Chipre por servir de refugio fiscal ha valido también para explicar por qué la Unión Europea apostaba por gravar sus depósitos bancarios, asegurándose así de que los evasores pasen por caja, aunque nadie sabe todavía cómo reforzará sus propios controles para que podamos estar seguro de lo que comemos.

Mientras, el ministro de Economía chipriota, M. Sarris, que negocia con las autoridades rusas un nuevo préstamo que dé algo de liquidez a su gobierno sus bancos, aseguró al terminar su reunión sin éxito que seguirá en Moscú hasta que haga falta, según The Guardian, y Georges Ugeux, ejecutivo de un banco internacional radicado en Nueva York  y profesor de derecho financiero europeo en la Universidad de Columbia, se pregunta en Le Monde si la UE no estaría cometiendo una ilegalidad al haber aceptado la posibilidad de gravar los depósitos de menos de 100.000 euros, contraviniendo su propia normativa de 2010. Mientras todo eso ocurre, The New York Times, también en Moscú, saborea la carne de caballo que se sirve, exquisitamente cocinada, en los mejores restaurantes de la capital. 

 

 

***

 

The Economist de esta semana traía un cowboy en la portada, quitándose el sombrero ante este titular: The America that works. Dentro, un “special report” analiza las fortalezas que, más allá de la amenaza del techo de deuda, el abismo fiscal o la mediocridad de su sistema de educación obligatoria, siguen haciendo de Estados Unidos un país atractivo. 

(Portada de The Economist)

Para dialogar con esa imagen de la portada de The Economist, nada mejor que leer el extracto del último libro del historiador británico Eric Hobsbawn (1917-2012), Fractured Times: Culture and Society in the Twentieth Century, que publica hoy The Guardian.

El extracto se titula El mito del cowboy. El historiador marxista  recorre la construcción del mito, desde su fundación tardorromántica en el primer cuarto del siglo XIX, hasta su explosión cinematográfica en la década de los años 50 y su posterior entronización durante los años de Reagan. (Mientras los americanos inventaban el cowboy, los ingleses y franceses inventaban el dandy, mucho más elegante a la hora de lamerse las heridas.) 

Para no perdérselas son las palabras del ex secretario de Estado Henry Kissinger en una entrevista con Oriana Fallaci en 1972: “Yo siempre he actuado sólo como un cowboy…el cowboy que entra en el pueblo o en la ciudad sólo sobre su caballo… Y actúa, nada más”. Como muchos mitos, su base fáctica es endeble: entre 1870 y 1885, sumadas todas las grandes ferias de ganado de las mayores ciudades americanas, murieron por arma de fuego sólo 46 personas. Lo que no quita que su imagen mítica sirviera incluso para vender colonias.

Según Hobsbawn, la figura del cowboy ha sido sustituida, en el imaginario de nuestra época, por la del detective privado 

***

 

 

 

 

Braulio García Jaén Braulio García Jaén

Braulio García Jaén

Es periodista (ex Cadena Ser, Factual y Público) traductor y autor de Justicia Poética. Adicto a la filosofía francesa, se consuela leyendo prensa anglosajona.



comparte y suscríbete al blog




Sorry, your browser does not handle frames!<a href="http://www.terra.com.br/"> terra </a>

 
 
Leia também X Despedida y cierre