Según ha informado hoy la Consejería de Sanidad, las enfermedades del corazón afectan a nueve de cada mil nacidos vivos a término y son responsables del 50 por ciento de las muertes infantiles atribuibles a anomalías congénitas.
Las cardiopatías congénitas se diagnostican a través de ecocardiografías fetales, técnica que ha tenido un enorme desarrollo en las dos últimas décadas y en la que la Unidad de Medicina Fetal del 12 de Octubre es referencia nacional al atender en ella a mujeres embarazadas de toda España ante la sospecha de que el feto padezca un problema de salud de este tipo.
Según el responsable de la Unidad, el doctor Alberto Galindo, a los altos beneficios de la ecocardiografía hay que añadir la posibilidad de que, a partir del diagnóstico, se puedan tratar con éxito arritmias graves y valvulopatías severas del feto dentro del útero materno.
Las valvuloplastias, en las que el 12 de Octubre también es referencia nacional, permiten corregir mediante dilatación estrechamientos severos de las válvulas del corazón en fetos.
Para realizarlas, el feto es anestesiado dentro del útero de la madre mientras ésta permanece despierta.
Posteriormente se introduce una aguja en su corazón a través de la que pasa un catéter provisto de un balón que es inflado en el lugar del estrechamiento.
Sanidad asegura que el procedimiento es muy complejo, ya que el corazón del feto en ese momento es menor al de una moneda de un euro.