Giovanni Targioni Tozzetti, un historiador científico que le diseccionó dichas partes y escribió sobre lo ocurrido en la ceremonia confesó que 'encontró difícil resistirse a la tentación de llevarse el cráneo que había albergado un genio tan extraordinario', dijo el museo.
Las reliquias recién encontradas pasaron de un coleccionista a otro hasta que desaparecieron en 1905. El otro dedo y la vértebra están conservados momificados desde 1737 en museos de Florencia y Padua. 'Todo el material orgánico extraído del cadáver ha sido, por lo tanto, identificado y está conservado en buenas manos', dijo el museo en un comunicado.
'Basándose en considerable documentación histórica, no hay dudas sobre la autenticidad de los restos', añadieron. Los restos se exhibirán a principios de 2010, cuando el centro reabra tras unas obras de renovación y cambie su nombre por el de Museo Galileo.
Galileo, nacido en Pisa en 1564, está considerado uno de los padres de la ciencia moderna debido a sus estudios en físicas, matemáticas, y en especial en astronomía, donde abrió el camino a grandes avances al desarrollar el telescopio. Los dedos y el diente perdidos fueron a parar a un coleccionista anónimo en una subasta reciente, donde fueron vendidos como elementos no identificados dentro de un relicario de madera del siglo XVII.
Durante 95 años, tras su muerte, las autoridades eclesiásticas se negaron a permitir que Galileo fuera enterrado en terreno consagrado porque sus hallazgos eran considerados contrarios a las enseñanzas de la Iglesia Católica. Su cadáver yace ahora en la iglesia de la Santa Croce de Florencia, frente a la de Miguel Ángel.