Tras dieciséis años consagrada al arte, Villaseñor, formada en la rama del Diseño Industrial, ejerció su carrera durante una etapa, tras la cual decidió retomar su verdadera pasión, la pintura, según explicó hoy en declaraciones a Efe.
Así es como ingresó en el Instituto de Bellas Artes 'Vasily Surikov' de Moscú, donde profundizó en todas las técnicas de dibujo posibles, para aplicarlas posteriormente durante su estancia tanto en la capital rusa, como en Bonn (oeste de Alemania) y en Canadá.
Con 20 piezas, 'Diálogos' traza un recorrido por la historia de México, hasta llegar a los pueblos de los aztecas, los mayas, los olmecas y los toltecas, las culturas prehispánicas que fueron más prolíficas en el país latinoamericano.
'Siempre he estado muy interesada por las culturas prehispánicas, pero al vivir tanto tiempo fuera, empecé a sentir esa nostalgia, que me llevó a reafirmar mi pasión por mostrar mi país y su cultura', dijo Villaseñor.
Su obra difiere mucho de lo que es habitual en el arte mexicano actual, pues mientras que los pintores allí siguen la senda de lo innovador y contemporáneo, ella se empeña en retomar y recuperar 'lo viejo, para crear un vínculo entre el pasado y el presente' que, según dice, le llena de orgullo.
En 'Xonecuilli', por ejemplo, la artista retoma el símbolo de la Gran Diosa Madre, asociado a la lluvia y la fertilidad, mientras que en 'Cochise' retrata al óleo una pieza de cerámica usada por los antiguos pobladores del norte de México.
El Códice de Selden, el único manuscrito que tiene una lectura vertical, la calavera de la bautizada como 'Reina Roja' y hallada en el subsuelo del Templo XIII de Palenque, y las figuras que inspiraban los sellos para los textiles son algunos de los objetos que reinterpreta en clave de abstracción.
'Me intrigan, entre otras cosas, el significado de algunos símbolos que se repiten constantemente, como todo lo bicéfalo; además, las culturas prehispánicas creaban siempre con un sentido religioso y espiritual, lo que implica una carga extra', insiste.
Trabaja con técnicas mixtas y todo tipo de materiales, ya sean metales, madera, telas, óleos, acrílicos o incluso elementos autóctonos, como el 'mecate', una especie de cordón hecho a partir de fibra de 'henequé' y que se sigue empleando para confeccionar algunos utensilios de trabajo.
'Siento que son los cuadros los que te hablan y te van pidiendo los materiales', apuntó.
Define su estilo como una combinación entre pasado y presente, y confiesa que sus influencias mezclan lo geométrico, 'porque los símbolos prehispánicos lo son', y lo aprendido durante la carrera de diseño industrial.
Aficionada a trabajar en varios cuadros al mismo tiempo, admite que en ocasiones se pelea con ellos; 'a veces, las pinturas salen de forma inmediata, mientras que en otras, por alguna extraña razón el color o el material no cuajan con el concepto', señaló.
Villaseñor se siente 'muy satisfecha y contenta', al poder mostrar su obra en Europa, donde a su juicio, las piezas prehispánicas tienen mucho interés, 'por ser tan diferentes de lo que la historia ha dado' en el Viejo Continente.
'Diálogos', que se inaugura hoy en la Embajada de México, situada en el centro de Berlín, es una exposición itinerante, que ya ha pasado por Viena, Madrid y Budapest, y que tras la capital alemana, prevé conocer Bruselas, Londres y París.