Se trata de más de 250 objetos que han sido recuperados por arqueólogos de tumbas, asentamientos y antiguos poblados de la zona que hoy es el sureste de Europa relacionados con diferentes culturas prehistóricas que existieron entre los años 5000 y 4000 a. C., y que de forma misteriosa desaparecieron hacia el 3500 a. C.
Los expertos del Instituto del Mundo Antiguo (ISAW, por su sigla en inglés), dependiente de la Universidad de Nueva York, han organizado esta muestra que permanecerá abierta al público desde hoy hasta el 25 de abril de 2010.
'Por primera vez se pueden ver en Estados Unidos, objetos de una civilización de la que apenas se enseña en las universidades, pero que es de una importancia excepcional en el desarrollo de la sociedad', señaló el director del Instituto, Roger Bagnall.
En la organización de la muestra han participado la directora adjunta de exhibiciones del ISAW, Jennifer Chi, y el profesor de antropología y comisario invitado de esta exposición, David Anthony.
La muestra contiene objetos como amuletos, figuras de deidades, joyería, ornamentos metálicos y artísticos, así como armas usadas por las primeras civilizaciones europeas, procedentes de veinte museos de Rumania, Bulgaria y Moldavia, y otras culturas que poblaron el valle del Danubio en el periodo neolítico.
Destacan algunas figuras femeninas que, según los expertos, han dado lugar a importantes debates entre arqueólogos, historiadores y feministas sobre el papel de las mujeres en esas civilizaciones.
Entre los objetos expuestos está también la estatuilla de una figura masculina sentada conocida como 'El Pensador', encontrada en una tumba de Cernavoda (Rumania) y que, fechada en el neolítico medio, recuerda a obras artísticas de moderna factura.
Esa figura, junto a otra femenina fueron encontradas en 1956 en la excavación de una tumba en la necrópolis rumana de Cernavoda.
Antes de que Egipto o Mesopotamia llegaran a un nivel similar de civilización, 'en Europa ya había los lugares más sofisticados en los que se podía vivir, y algunos de ellos llegaron a tener el tamaño de ciudades como las de la actualidad', dijo Bagnall.
Los expertos se refirieron también a los trabajos y a los diseños realizados en metal por sus artesanos, en especial utilizando cobre y oro, y en concreto a los herreros y alfareros.
'El interés que había por comprar cobre, oro y otros objetos valiosos permitió que se crearan redes de mercadeo muy amplias, y que hubiera enterramientos de algunos jefes en los que se utilizaban esos metales en unos funerales que superaban a los que en esa misma época tenían lugar en Egipto o en el cercano oriente', agregaron los expertos mediante un comunicado de prensa.
Las excavaciones arqueológicas relacionadas con las culturas prehistóricas del valle del Danubio comenzaron en la década de los 30 del pasado siglo, y objetos de algunas de las más conocidas, como las de Cucuteni (Rumania) o Gumelnita, Hamangia y Varna (Bulgaria), forman parte de esta muestra.