Las películas pueden obtener la calificación de X por dos razones, la primera, y no es el caso de Saw, por su contenido pornográfico que sobrepasa la línea del erotismo, y la segunda por hacer apología de la violencia.
Según la normativa vigente, con esta calificación la cinta -distribuida en España por Disney, a través de Buena Vista International Spain- solo podría exhibirse las salas destinadas a las películas X y por tanto, no podrían proyectarse las 300 copias con las que iba a lanzarse. Veremos si esta calificación, que no obtuvieron ninguna de las cinco entregas anteriores que simplemente fueron calificadas como cintas para mayores de 18 años.
Una franquicia que desde el año 2004 llega a los cines estadounidenses cada víspera de la noche de Halloween y que ha convertido el arte de llenar la pantalla de casquería y sangre a borbotones en un muy lucrativo negocio.
Todas las entregas de 'Saw' han superado la barrera de los cien millones de dólares y en total han recaudado ya unos 600 millones de dólares. Veremos si finalmetne el último juego del macrabo Jisaw puede llegar a las salas con normalidad para deleite de los fans del cine gore.