'Existe un gran número de personas que vive en los hospitales psiquiátricos y muchas tienen sus derechos morales violados por la perversidad del sistema, que se niega a recuperarlas', declaró la psiquiatra Elisa Zanerato Rosa, una de las promotoras de la marcha, que discurrió por una céntrica avenida de Brasilia.
Según la especialista, los usuarios del sistema psiquiátrico 'deben ser considerados y tratados como ciudadanos, sin ningún tipo de prejuicio', pero eso no sucede en la salud pública.
Los manifestantes demandaron la debida aplicación de una ley que data del año 2001 y establece los derechos y normas de atención para las personas con trastornos mentales, pero que, según denunciaron, no se cumple.
En ese marco, exigieron que los enfermos mentales tengan un mejor acceso al sistema de salud pública y que aquellos que requieran de hospitalización 'sean tratados con humanidad y respeto', en lugares apropiados y con terapias adecuadas para su reinserción social.
También reclamaron que, como fue establecido en la ley de 2001, la hospitalización de un paciente con problemas mentales sea 'la última alternativa' y que antes se agoten los métodos terapéuticos.
Además de la marcha, los manifestantes dieron algunos ejemplos de la creatividad de muchas personas que, aún cuando continúan bajo tratamiento, han encontrado espacio en diversas actividades.
El programa de la marcha incluyó así un desfile de moda de la red 'Das Doidas' (De las Locas), que cuenta con diseñadoras y modelos que sufren diversas psicosis, así como grupos musicales formados por enfermos mentales, como 'Armonía Enloquece', 'Devotos de San Loco' y 'Tren Tan Tan'.