A lo largo de los años han ido apareciendo numerosas definiciones de la palabra publicidad, pero simplificando el verdadero objetivo de un anuncio, podríamos decir que es la difusión de un mensaje con una intención. En la mayoría de los casos hay más persuasión que simple información, y es este punto el que sirve de trampolín a los publicistas para seducir sin límites morales.
Al menos así piensan los numerosos neoyorquinos que el pasado 3 de septiembre, ocho días antes del aniversario de los atentados del 11-S, se sintieron heridos al descubrir en Internet un anuncio, presuntamente del Fondo Mundial de la Naturaleza (WWF), que mostraba una estampa de Manhattan con las Torres Gemelas en pie y siendo atacada por decenas de aviones. La imagen está acompañada por la frase: 'El tsunami mató a cien veces más de personas que el 11-S. El planeta es extremadamente poderoso. Respétalo. Consérvalo'.
Las condenas por parte de internautas y medios de comunicación no tardaron en aparecer, destacando el mal gusto de la campaña, y dejando claro que a pesar de la atención que indudablemente ha captado, un mensaje menos hiriente habría llegado más a la gente… ¿O tal vez no habría logrado el gran impacto conseguido?.
Los políticos y la realeza en campañas polémicas
Algunos personajes públicos se han visto involucrados en algunos anuncios controvertidos. El uso de la imagen de personas de renombre puede tener un gran impacto social y es muy utlizado por los publicistas, pero la forma de tratar su imagen marca la diferencia entre lo apropiado y lo inadecuado.
Personajes de la talla de Berlusconi, Gordon Brown o Hitler han desatado las críticas. El primer ministro italiano apareció en una imagen retratado como un ángel desnudo enamorado de una ministra, mientras que Gordon Brown fue parte del lema de una controvertida campaña: "La nariz de papá, los ojos de mamá... y la deuda de Gordon Brown". El anuncio pretendía dar a conocer la inestabilidad economica del país británico.
Hitler, Stalin y Sadam Hussein fueron protagonistas de una campaña contra el SIDA en la que se utilizaban fotomontajes de los dictadores haciendo el amor con diferentes mujeres. La organización humanitaria alemana 'Regenbogen' explicaba su acción con las siguientes declaraciones: 'Hasta ahora han muerto en el mundo más de 28 millones de personas. Y cada día se producen 5.000 nuevas víctimas. Con ello, el SIDA es uno de los mayores asesinos de masas que ha habido hasta ahora'.
Benetton y Dolce & Gabbana
El irreverente Oliviero Toscani ha sido el precursor de incontables campañas publicitarias que han alcanzado críticas mundiales. Su trabajo ha estado centrado principalmente en la marca de ropa Benetton, y entre algunos de sus obras destaca la imagen de una monja y un cura besándose. Esta campaña, de 1991, se tomó como un ataque contra las tradiciones católicas. Otra de sus campañas incluía una fotografía de un enfermo de SIDA agonizando en una cama de hospital, rodeado de familiares.
Racismo, religión, homosexualidad... son temas de gran interés para esté controvertido fotógrafo que tuvo carta blanca por parte de Benetton, y que ha logrado la fama precisamente por crear publicidad que no tienen que ver con lo anunciado, pero que con el impacto que causa, basta para llamar la atención y recordar la marca anunciada. ¿Otra forma de publicidad...?
Domenico Dolce y Stefano Gabbana tuvieron que retirar de todo el mundo un polémico anuncio en el que aparecía la imagen de un hombre que sujetaba por las muñecas a una mujer, mientras otros cuatro observaban la escena. Tanto la organización pro derechos humanos Amnistía Internacional como diversas instituciones de Italia, y el Instituto de la mujer en España, exigieron la retirada de esa campaña por considerarla "una apología de la violencia hacia la mujer".
El equilibrio entre la información y la persuasión sería el 'ideal' de anuncio, en el que el respeto por los diferentes sectores y el impacto en el público llegarán a estar compensados. Sin embargo es inevitable que llamar la atención prime sobre los demás objetivos, y por ello los publicistas seguirán generando polémica con sus trabajos...