Para muchos de los turistas que viajan a Los Ángeles atraídos por los numerosos atractivos que para los amantes del séptimo arte, tiene la Meca del Cine, la visita al Forest Lawn Memorial Park de Glendale es una cita ineludible.
El visitante del ‘cementerio de las celebridades’ se encuentra en un lugar en el que más de 250.000 tumbas se distribuyen de manera armoniosa a lo largo y ancho de inmensas praderas en las que las lápidas relucientes y las estatuas de mármol confieren el brillo propio del más espectacular escenario hollywoodiense.
Mitómanos y curiosos acuden todos los días en busca de las tumbas en las que descansan sus actores y actrices favoritos. En Glendale se encuentran los restos mortales de estrellas del celuloide como James Stewart, Clark Gable, Robert Taylor, Errol Flyn, Chico Marx, Alan Ladd (‘Raíces profundas’), Carol Lombard, Mary Pickford (estrella del cine mudo conocida como la primera ‘novia de América’, el productor David O. Selznick (responsable de ‘Lo que el viento se llevó’) o Spencer Tracy. Incluso los restos de Walt Disney descansan en Forest Lawn en un pequeño panteón rodeado de un jardín.
El camposanto fue inaugurado a principios del siglo XX y forma parte, junto a cinco otros cementerios, de la cadena Forest Lawn, a la que también pertenece otro de los cementerios de las estrellas, el Forest Lawn Memorial Park de Hollywood Hills, que ocupa el jardín anexo al camposanto. Bette Davis, Humphrey Bogart, Dorothy Lamour, Sandra Dee, Buster Keaton, el director Robert Aldrich, Tex Avery (animador de la Warner y creador de personajes como Bugs Bunny), Lucille Ball o el recientemente fallecido David Carradine.
En la Terraza Sagrada del Gran Mausoleo, que es donde se halla la cripta donde descansarán los restos del ‘Rey del Pop’, hay un mosaico de vidrio que recrea ‘La última cena’, de Leonardo Da Vinci y una reproducción de 'La Piedad' de Miguel Ángel.