El espectáculo, presentado en el templo de Baco, dios del vino y la fertilidad, comenzó con el concierto de Carter, que arrastró a un público entregado.
Carter actúo acompañado por Stephen Scott al piano, Guillermo Monteiro a la guitarra, Payton Corssley a la batería y Rolando Morales Matto a la percusión.
En el marco de este privilegiado entorno, declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO en 1984, el contrabajo de Carter dejó paso al piano de Palmieri, que con su sexteto hizo vibrar y bailar a la audiencia.
El festival de Baalbeck arrancó el pasado 4 de julio con el ballet de Maurice Béjart, bajo la dirección de Gil Roman y será clausurado el próximo jueves con la Traviata de Verdi.