Barba aseguró a la Policía que Patrizia D'Addario intentó embestir con un coche la moto en la que él viajaba por la sureña Bari, después de que su mujer, Bernardina Murgolo, concediera una entrevista al diario "Gazzetta del Mezzogiorno", en la que acusó a la prostituta de chantajear a Berlusconi y advirtió de que se debía desconfiar de sus afirmaciones.
En dicha entrevista, la esposa de Barba explicó que su marido y D'Addario habían sido amantes durante cinco años. El diario "Corriere della Sera" informó en su edición digital de que Barba fue arrestado en el pasado por una denuncia de D'Addario que le acusó de inducción a la prostitución y amenazas.
"Me denunció y la creyeron porque esa mujer tiene muchos amigos en la comisaría y entre los jueces de Bari (sur de Italia)", señaló Barba, quien agregó: "Esa mujer tiene la obsesión de la grabadora. La lleva siempre y la usa siempre. (...) Lo hace con todo el mundo".
D'Addario, por su parte, acudió a la Fiscalía de Bari, donde según los medios italianos puso una denuncia relacionada con las declaraciones de la esposa de Barba, aunque a su salida no quiso aclarar el motivo de su visita.
El nombre de D'Addario ocupa los medios italianos desde que el pasado 17 de junio asegurase que había recibido dinero por acudir a las fiestas de Berlusconi y aportó una serie de grabaciones que ella misma había registrado de sus encuentros íntimos con el primer ministro. Algunas de esas conversaciones fueron publicadas la semana pasada por el semanario L'Espresso, entre ellas algunas de contenido sexual.