Quizá sea casualidad, pero es en el ámbito musulmán en donde más ejemplos encontramos de prácticas aberrantes, materializadas en castigos regidos por la ley islámica o 'sharia'.
Esta ley es un código detallado de conducta, en el que se incluyen también las normas relativas a los modos del culto, los criterios de la moral y de la vida, las cosas permitidas o prohibidas, las reglas separadoras entre el bien y el mal.
El Islam no establece una iglesia, y por lo tanto cada fiel debe ser capaz de interpretar la norma islámica, pero para ayudar en esto aparecieron diferentes escuelas de interpretación.
Denota un modo islámico de vivir que es más que un sistema de justicia criminal. Está adoptado por la mayoría de los musulmanes, en un mayor o menor grado, como una cuestión de conciencia personal. Pero también puede ser formalmente instituido como ley por ciertos Estados, y los tribunales pueden velar por su cumplimiento.
Dentro de la sharia existe un específico tipo de ofensas conocidas como las ofensas hadd. Son crímenes castigados con penas severas, sin embargo, no todas estas penas se adoptan universalmente en los países islámicos.
Las transgresiones incluyen relaciones sexuales fuera del matrimonio (adulterio), acusaciones falsas, beber alcohol, robo y asalto en rutas. Las ofensas sexuales conllevan una pena de lapidación o azotes, mientras que el robo está penado con la amputación de una mano.
Muchos países islámicos definen al adulterio y al consumo de alcohol como ofensas criminales, pero no como ofensas hadd, por cuanto no conllevan penas tan terribles. Esos actos ilegales se castigan con penas de prisión.
La sharia, además, incluye como graves faltas el ser homosexual, la desobediencia de las mujeres hacia la autoridad del padre o el esposo, las relaciones con infieles pertenecientes al mundo no islámico y el incumplimiento de las normas de vestimenta de las mujeres, a las que, en caso de incumplimiento, se considera inmorales y culpables en caso de violación.
Otra de las peores prácticas 'tradicionales' que se llevan a cabo es la ablación del clítoris en algunos países africanos, que se realizan también en Europa con la entrada de emigrantes procedentes del 'continente negro'.
Mundo occidental
Sin embargo, no es sólo en el mundo africano o musulmán en el que se practican cierto tipo de actuaciones aberrantes. Sin ir más lejos, la pena de muerte es entendida por muchos como una forma de justicia salvaje y brutal, y no son pocas las voces que claman contra ella.
Y probablemente sea un tanto injusto comparar unas prácticas con otras, pero actos como la matanza de focas, las peleas de gallos, las corridas de toros y todo un abanico brutal contra los animales denotan que en Occidente se ha erradicado, en parte, la violencia contra los humanos, pero se sigue siendo cruel con otros seres vivos.
Un último ejemplo de prácticas horrendas, que mezcla tradición europea y ritos africanos: el vudú. Sin ser algo tan horrible como los castigos antes mencionados contra humanos, el sacrificio de animales en esta 'religión' no es exactamente un modelo de conducta a seguir.