Según la web Vanitatis, el empleado era uno de los preferidos de su graciosa majestad, y ha sido pillado viendo películas pornográficas de temática gay en su horario de trabajo.
Wilson fue pillado in fraganti mientras estaba mirando la pantalla de su ordenador portátil unos minutos después de haber servido el té de la tarde a la soberana, de 83 años, y a su marido, el Príncipe Felipe en Sandringham. Y va a pagar el desaire bastante caro, ya que hasta ese momento el empleado gozaba del favor de la Reina, con la que incluso, tenía contacto casi diario.
Comenta el diario británico The Sun que la madre del Príncipe Carlos tenía la intención de promocionar a Wilson hasta que esto ocurrió. Ahora, el empleado no sólo no ha ascendido en el escalafón palaciego, sino que ha sido degradado y su salario ha sido recortado. Sin embargo, ha corrido mejor suerte que otros empleados que han cometido infracciones, ya que mantendrá su puesto de trabajo a pesar de lo que en Inglaterra han considerado como “una indiscreción”.
Además de la bajada de sueldo y el cambio a un puesto inferior, en el que tendrá que limpiar la cocina y las habitaciones del servicio, hasta el momento el empleado real residía en un apartamento con vistas a los jardines, pero tendrá que mudarse a un espacio más modesto, en las antiguas caballerizas convertidas en viviendas situadas en la parte trasera de Buckingham Palace.