Así lo ha anunciado hoy ante la prensa el cardenal administrador apostólico de Toledo y prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, Antonio Cañizares Llovera.
Así, Braulio Rodríguez sucederá a Cañizares en el cargo de arzobispo, un puesto que estaba vacante desde que el pasado mes de diciembre el prelado toledano fue nombrado prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos.
Desde entonces, Cañizares ha estado haciéndose cargo de la Archidiócesis toledana de forma provisional, aunque ha estado presidiendo los oficios de la Semana Santa toledana.