"El Comité Olímpico Internacional tiene el honor de anunciar que los Juegos de la XXXI Olimpiada, en 2016, han sido concedidos a la ciudad de... Río de Janeiro", anunció Jaques Rogge, presidente del COI.
La candidatura de Río de Janeiro consiguió ser la sede de los Juegos de 2016, que se celebrarán por primera vez en Sudamérica, al imponerse en la votación final sobre Madrid por 66 votos a 32, confirmaron fuentes del Comité Olímpico Internacional (COI).
Caras tristes en la delegación de Madrid
Al conocer el resultado, los miembros de la delegación de Madrid en la asamblea del Comité Olímpico Internacional (COI) de Copenhague se han fundido en abrazos con caras tristes, tras conocer que será Río de Janeiro y no la capital española la ciudad que organizará los Juegos de 2016.
Nada más anunciar el presidente del COI, Jacques Rogge, la elección de Río de Janeiro, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, que aguardaban el anuncio dentro de la sala en primera fila, se han fundido en un fuerte abrazo al que han seguido muchos otros.
Entre las caras tristes de todos los presentes, desde la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, al líder del PP, Mariano Rajoy, pasando por los numerosos deportistas que han apoyado la candidatura española, sobresalía la de la joven jugadora de hockey Mónica Figar, de 12 años, a la que su madre, la consejera delegada de la candidatura, Mercedes Coghen, apenas podía consolar.
La delegación madrileña ha recibido enseguida el saludo de parte de la representación de Río de Janeiro, que al otro de la presidencia del acto seguía festejando su triunfo.
Madrid, descorazonada
Los miles de madrileños congregados en la plaza de Oriente se han mostrado decepcionados al conocer que Madrid no albergará los Juegos Olímpicos en 2016 y, con distintos gestos, han expresado un sentimiento común: la decepción por la derrota.
El descarte de la capital ha llenado la plaza de silencio por unos instantes, de caras de tristeza generalizadas, de lágrimas asomando a muchos ojos, incluidos los de algunos concejales de la Corporación municipal, y de la fría sensación de que el esfuerzo no siempre tiene su recompensa.
Madrid ha sufrido su segunda derrota consecutiva en su afán por ser sede de unos Juegos Olímpicos, en una carrera que la capital comenzó hace 44 años como aspirante a las olimpiadas de 1972 y siguió con la candidatura para 2012.
Río de Janeiro, de fiesta
Una explosión de júbilo sacudió la playa de Copacabana, donde miles de personas celebran la designación de Río de Janeiro como sede de los Juegos Olímpicos de 2016.
La multitud festejó primero la eliminación de Chicago (EE.UU.) y luego de Tokio, pero la alegría se desbordó cuando el presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), Jacques Rogge, anunció la elección de Río, un sueño para esta ciudad de más de seis millones de habitantes.
Una vez Rogge leyó el nombre de Río de Janeiro, una lluvia de papel picado cayó sobre la multitud que se abrazaba y saltaba llena de júbilo por el honor de organizar los Juegos Olímpicos de 2016.
La votación fue seguida en directo a través de una pantalla gigante instalada sobre una tarima montada sobre las arenas de Copacabana en la que también se presentaron desde media mañana grupos musicales para animar a los presentes.
Un cartel gigante con la imagen del Cristo Redentor y la frase "Rio loves you" fue exhibido sobre las cabezas de quienes se congregaron en la playa para una fiesta que promete extenderse hasta el fin de semana.
Las autoridades municipales y regionales de Río de Janeiro dieron el día de asueto a los empleados públicos para estimularlos a comparecer en masa a Copacabana, primero para hacer fuerza por la candidatura brasileña y luego para celebrar.
Las principales atracciones de la fiesta que acaba de comenzar son el cantante Lulu Santos, que se presentó durante el receso que hubo antes del anuncio de la ciudad ganadora, la batería de la escuela de samba Académicos de Salgueiro y el grupo Revelacao.