En un vídeo que ha colgado en la red, Teresa Forcades hace un llamamiento a la participación ciudadana para que no se pueda forzar a nadie en España a ser vacunado, y para que aquellos que sean vacunados no pierdan su derecho a exigir responsabilidades si sufren efectos secundarios.
La monja y doctora es, además, autora de 'Los crímenes de las grandes compañías farmacéuticas', un libro en el que denuncia cómo el poder político y económico que han adquirido las grandes empresas farmacéuticas les sirve para garantizar unos enormes beneficios económicos, aún a costa de la salud de la población.
En su vídeo, Forcades explica que la vacuna contra la gripe A(H1N1) es obligatoria debido a la declaración de pandemia por parte de la Organización Mundial de la Salud, ya que, según recuerda, desde 2005 la OMS puede dar órdenes a los gobiernos sobre vacunas en casos de pandemia.
La benedictina destaca que desde que empezó a detectarse esta enfermedad en abril de 2009 y hasta el 15 de septiembre de 2009 han muerto 137 personas en Europa y 3.559 en todo el mundo, cuando debido a la gripe estacional fallecen entre 40.000 y 220.000 personas.
Efectos secundarios
Además, la doctora alerta de que la mayoría de los laboratorios diseñan vacunas en dos dosis, que deben sumarse a la vacuna de gripe estacional, algo que nunca se ha hecho y que multiplica por tres los posibles efectos secundarios.
Forcades denuncia además que los laboratorios que hacen vacunas usan productos muy potentes para estimular el sistema inmunitario, y que la que está fabricando Glaxo-Smith-Kline contiene uno (AS03) que multiplica por diez la respuesta inmunitaria, lo que podría provocar enfermedades auto inmunitarias graves al cabo de un tiempo.
Las empresas farmacéuticas, según esta monja, están exigiendo a los Estados que firmen acuerdos de inmunidad para que en caso de que las vacunas tengan más efectos secundarios de los previstos, la industria quede exenta de toda responsabilidad.