'La gente tiene que entender que esta vacuna no conlleva riesgos', declaró el presidente estadounidense.
'Michelle y yo nos acabamos de vacunar. Primero les ha tocado a los niños, pero ahora los adultos también' deberían recibir la medicina, agregó.
La Casa Blanca difundió una fotografía en la que se ve cómo el presidente, vestido con un polo negro, recibe la inyección en el brazo en la enfermería de la residencia presidencial.
'Si he hecho que las dos personas que son lo más importante de mi vida, mis dos hijas, reciban inmediatamente la vacuna, y les ha ido bien, y en toda esta temporada de gripe no han enfermado, la gente tiene que saber que debe asegurarse de que sus hijos también la reciben', manifestó.
Sasha y Malia, las dos hijas del presidente, recibieron su dosis de vacuna en octubre.
La semana pasada la secretaria de Sanidad, Kathleen Sebelius, anunció que EE.UU. dispone de cerca de cien millones de dosis de vacuna contra el virus H1N1.