Una crisis económica que no ve atisbos de recuperación, una tasa de desempleo que sigue creciendo y un repunte de la abstención condenan al PSOE y otorgan una mayoría absoluta al Partido Popular, que llegaría a La Moncloa con el 45,5% de los apoyos, según una encuesta de Celeste-Tel para Terra realizada del 3 al 8 de octubre con un muestreo de 1.357 personas.
El candidato socialista a la presidencia del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, reuniría el 32,7% de los votos, un 11,7% menos que los cosechados en las elecciones de 2008. A prácticamente un mes de la cita con las urnas, el PP sacaría 12,8 puntos porcentuales a su máximo rival y mejoraría en un 5,1% los resultados de hace casi cuatro años.
En número de diputados, el PSOE perdería entre 47 y 49 escaños: de los 169 actuales, pasaría a tener entre 120 y 122. Por su parte, el PP ganaría entre 31 y 32 escaños, alcanzando los 185/186, con lo que superaría en 10/11 los necesarios para la mayoría absoluta.
La desconfianza entierra al PSOE
La debacle del PSOE se explica, en primer lugar, por la crisis, que hace estragos en la confianza de los votantes y entierra al partido gobernante. Así, prácticamente dos tercios de los ciudadanos (el 63,1%) son pesimistas ante una pronta recuperación económica y solo una cuarta parte (el 26%) considera que el fin de la recesión está cerca.
Además, el elevado índice de desempleo (España roza los cinco millones de parados) no contribuye a lavar la imagen de los socialistas. A un año vista, la situación para los votantes no variará demasiado: el 28,5% opina que la tasa empleo empeorará y el 36,8% cree que seguirá igual. Únicamente el 24,1% confía en una mejora en este sentido.
¿El poder de los 'indignados'?
Uno de los lemas del Movimiento 15-M, que surgió con fuerza antes de las elecciones autonómicas del mes de marzo, era "promover una democracia más participativa alejada del bipartidismo PSOE-PP". No está claro qué papel jugará el movimiento en estas elecciones, pero parece que los votantes de izquierdas son los más críticos con la gestión de sus representantes.
Una de las principales causas de la hecatombe del partido de Rubalcaba, ya sea por el mensaje de los 'indignados' o no, será la elevada abstención. En total, el 30,9% del censo no ejercerá su derecho al voto, un 4,7% más que en las anteriores elecciones generales.
Esto se traduce en que más de 11 millones de ciudadanos no acudirán a las urnas y el PSOE es el partido más perjudicado: el 62,7% de aquellos que votaron en marzo de 2008 y que ahora no lo harán fueron electores socialistas.
Cómo movilizar a sus simpatizantes se ha convertido en una obsesión en la precampaña electoral del PSOE, que debe realizar un heroico ‘sprint’ final si quiere conservar sus apoyos. Todo lo contrario sucede en Génova, ya que la fidelidad es la mayor característica de los afines al PP: el 93% de los ciudadanos que votaron a los ‘populares’ en 2008 repetirá en 2011.
La migración del voto, clave para IU
El excelente resultado que alcanzaría el PP el próximo 20 de noviembre se debería más a la pérdida de apoyos del PSOE que a su capacidad de atraer nuevos votantes. Mientras los socialistas dejan escapar casi cuatro millones de ‘papeletas’, el partido liderado por Mariano Rajoy solo crece en 600.000 electores.
Entonces, ¿dónde van los votos que pierde el PSOE? La abstención se lleva la mayor parte del pastel (es una opción elegida por 1,8 millones de votantes socialistas de 2008), un millón de votos iría a parar al PP y UPyD, y la gran beneficiada sería Izquierda Unida: la formación de Cayo Lara atraería a casi un millón de los antiguos votantes del PSOE, lo que permitiría a la coalición superar con creces el millón y medio de votos y asegurarse un mínimo de 9 escaños y grupo parlamentario propio.
Ningún candidato llega al 5
A pesar de la incuestionable victoria de Mariano Rajoy (un 75,2% no duda de que será el próximo presidente del Gobierno), Rubalcaba le supera en la evaluación por parte de los ciudadanos, que puntúan con un 3,9 al candidato 'popular' y con un 4,5 al socialista.
Pero a Rubalcaba no le basta con ser el político mejor valorado, ya que solo un 12,7% confía en que relegue a Zapatero en el cargo. Al cántabro le siguen en la lista el líder de CiU, Josep Antoni Durán i Lleida (4,2), y la candidata de UPyD, Rosa Díez (4,0). En el último lugar se sitúa Cayo Lara, que solo llega al 3,2.
Todo apunta a que los votantes castigarán al PSOE y darán su confianza mayoritaria a Mariano Rajoy para salir de la crisis y que los socialistas no lograrán movilizar a su electorado con la energía suficiente para contrarrestar los apoyos ‘populares’.
El día 7, a dos semanas para la cita definitiva, Rubalcaba y Rajoy se enfrentarán en un único debate electoral. ¿Cambiará algo la decisión de los votantes?