
Miles de personas han entonado esta medianoche en diferentes puntos de Pamplona el tradicional 'Pobre de mí' para despedir los Sanfermines del 2012. Al igual que sucedió el 6 de julio, cuando el concejal de NaBai Iñaki Cabasés prendió la mecha del cohete que dio inicio a las fiestas, la plaza Consistorial ha vuelto a congregar a cientos de personas, que en este caso han iluminado la noche pamplonesa con la luz de sus velas.
Allí han esperado, cantando y bailando, las doce campanadas que han anunciado el final de los festejos, momento en el que el alcalde de Pamplona, Enrique Maya, se ha dirigido a los asistentes desde el balcón del Ayuntamiento. Desde allí, acompañado por miembros de la corporación municipal, ha anunciado el final de las fiestas diciendo: "Gracias a vosotros hemos disfrutado de las mejores fiestas del mundo".
Tras sus palabras los asistentes se han desprendido de los pañuelos rojos que durante estos nueve días han llevado anudados al cuello y con ellos en alto han entonado diferentes canciones resistiéndose a dar por finalizadas las fiestas.
Con el 'Pobre de mí', y la traca final que le ha seguido, ha concluido el programa oficial de actos, diseñado para 204 horas de fiesta ininterrumpida en las calles En total se han celebrado un total de 431 actos oficiales, que han contado con un presupuesto de 2,4 millones de euros, un 8 % menos que en la edición anterior.
Como principal novedad de este año el programa ha incluido el 'Riau riau', acto que se suspendió hace 16 años por los incidentes que se registraban y que en esta ocasión tampoco ha podido celebrarse por el mismo motivo. Precisamente los altercados registrados durante esa marcha han sido uno de los aspectos negativos de estos Sanfermines, según el alcalde, quien ha denunciado también la agresión a un trabajador de los servicios de limpieza, las peleas registradas en algunos locales y un intento de agresión sexual.
Durante estos días, los servicios de urgencias hospitalarias y extrahospitalarias del Servicio Navarro de Salud han prestado un total de 710 atenciones relacionadas directamente con la fiesta. Esta cifra incluye las atenciones prestadas a 38 corredores del encierro, de los que cuatro han sufrido heridas por asta de toro (igual que en 2011).

