
La subida de las tasas aeroportuarias a partir del 1 de julio ha alterado los planes de las aerolíneas que operan en España. Ryanair, como Iberia, se plantea cobrar a sus pasajeros el sobrecoste provocado en los billetes vendidos antes de la entrada en vigor de la medida, mientras que Vueling ofrece un bono de hasta 10 euros a los afectados.
La subida de las tasas aeroportuarias es de una media del 19%, aunque en aeropuertos como Barajas y El Prat supera el 50%.
Ryanair ha alertado en su página web de que, "de acuerdo con los términos y condiciones generales de viaje", la aerolínea de 'bajo coste' "podría verse obligada a cobrar el aumento del impuesto de salida del aeropuerto impuesto por el Gobierno español" en todos los vuelos que fueron reservados antes del 2 de julio.
La compañía está a la espera de que las autoridades confirmen si el aumento de las tasas se aplicará retroactivamente.
Por su parte, Vueling ha ofrecido un bono de 10 euros por reserva para la compra de futuros billetes porque se ve "obligada a recaudar para el Estado la desproporcionada subida de tasas aeroportuarias".
Esta medida es para la compañía la "única manera" que ha encontrado para demostrar que no tiene nada que ver con la subida de tasas.
Los afectados tienen diferentes vías para efectuar el pago: la tarjeta de crédito con la que se realizó la reserva, vía telefónica o en las oficinas de Vueling del aeropuerto en cuestión, si bien los pasajeros también pueden solicitar el reembolso íntegro del billete si creen que la subida de tasas es desproporcionada o inasumible.
