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04 de abril de 2013 • 13:37

Unas 150 personas se quedan sin ver a Dover por una venta de entradas superior al aforo

 

Alrededor de 150 personas que acudieron este miércoles a la sala Luxuria --antigua Malandar-- a ver un concierto de la banda madrileña Dover se quedaron a las puertas de las instalaciones, con sus entradas ya compradas anteriormente, al existir exceso de aforo, una situación que provocó además el retraso del concierto en más de una hora.

Según han explicados fuentes municipales a Europa Press, la Policía Local tuvo constancia de la existencia de distintas denuncias y quejas vecinales realizadas al Distrito y de llamadas al Servicio de Emergencias 112 alertando de la existencia de un "gran número" de personas a las puertas de la sala. Al llegar al lugar, pidió la documentación a la Sala Luxuria, comprobando que el aforo máximo era de 200 personas.

Sin embargo, los policías locales comprobaron que dentro del recinto "ya había alrededor de 150 personas, mientras que fueran esperaban su entrada unas 200". De este modo, informaron a la sala de que "aún no había una infracción, pero que estaba en la obligación de solucionar el problema", tras lo que "la propiedad tomó las medidas oportunas para cumplir el aforo".

Junto a la Policía Local, acudió más tarde en apoyo la Policía Nacional ante la existencia de llamadas de emergencia, comprobando que el número de personas había disminuido en el exterior de las instalaciones a menos de un centenar, personas que reclamaban el importe de sus entradas y hojas de reclamaciones. Así, el concierto, previsto para las 21,00 horas y cuyas entradas estaban prácticamente agotadas, comenzó pasadas las 22,00 horas, tras lo que el grupo, ya en el escenario, pidió disculpas ante su público, indicando que el retraso se debía a que había habido un "problema con la policía", que se encontraba a las puertas de la sala.

DOVER, "INDIGNADO" POR EL "LAMENTABLE" INCIDENTE

Por su parte, los Dover han mostrado este jueves a través de varias entradas en su Facebook su "indignación" con este "incidente lamentable" y han subrayado que han sido unos hechos "ajenos" al grupo, dejando claro que la "responsabilidad de lo sucedido es de la sala".

El grupo explica, según la información recogida por Europa Press, que el aforo de la sala es de 350 personas, pero que "repentinamente la policía lo ha cortado a 200 personas". "Lo sentimos muchísimo pero este problema es ajeno al grupo", indica, añadiendo que a todo aquel que compró la entrada a través de Internet por Ticketea y que no ha podido entrar se le devolverá el dinero.

Según detalla, la sala dio un aforo de 350 personas, "es el que dicen que manejan siempre", y se pusieron a la venta 250 entradas a través de Ticketea y otras 100 entradas "físicas", de las que 60 se vendieron en Tótem Tanz y 40 quedaron para venderse en taquilla. De todas estas entradas "físicas", señala que se han vendido 46 y "se ha devuelto el dinero 'in situ'".

"CON 200 TICKETS, SE PIERDE DINERO"

"La policía ha cortado el aforo en 200, insistimos en que es un hecho ajeno al grupo, estamos indignados y muy disgustados. Sentimos mucho lo sucedido pero es responsabilidad de la sala", sentencia, dejando claro que es la primera vez que les ocurre algo así en 15 años, siendo Dover el "principal perjudicado, junto a quienes quedaron fuera". En este marco, advierte de que con una entrada con 200 tickets "se pierde dinero por hacer este concierto", agregando que esta gira es "un regalo para los fans en el cual el grupo lo paga de su bolsillo".

Además, recalca que la sala estaba "medio vacía" y que el grupo está "indignado". "Dover hubiese preferido que entraseis todos. Ha sido un incidente lamentable", sentencia, aunque subraya que la gira continúa y que "seguro que hay más ocasiones". "Estaremos todo el verano tocando", concluye la banda.

Europa Press