
Cientos de personas, más de mil según los organizadores, han entrado este sábado en Jaén capital donde concluía la primera de las "marchas obreras" que el Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT) ha convocado por toda la Comunidad andaluza, que partió el pasado jueves de Jodar, en una jornada que ha transcurrido de forma pacífica y sin altercados.
El acto más destacado que ha protagonizado el sindicato ha sido una sentada en la puerta del Corte Inglés de la capital jiennense, ubicación elegida por tratarse de una gran superficie que "arruina al pequeño comercio y se enriquece con el uso de mano de obra barata", según ha explicado a Europa Press el secretario general del SAT, Diego Cañamero.
Cañamero también ha indicado que algunos de los manifestantes han realizado un "intento simbólico", que no ha llegado a perpetrarse, de entrar en estos grandes almacenes, en los que había una fuerte presencia de agentes de la Policía Nacional.
De este modo, tras llegar a la sede de la Subdelegación del Gobierno en Jaén y realizar una asamblea, se ha dado por concluida en torno al mediodía esta primera marcha del sindicato, que continuará los próximos días 21 y 22 en Córdoba.
En la marcha de este sábado han estado presentes, además del propio Cañamero, el diputado autonómico de IULV-CA y alcalde de Marinaleda, Juan Manuel Sánchez Gordillo, el actor Willy Toledo, así como dirigentes provinciales del sindicato, además de miembros de numerosos colectivos, jornaleros y sindicalistas.
"Soluciones para miles de familias"
Según explicaba a Europa Press el dirigente provincial del SAT en Jaén, Andrés Bódalo, la intención de la marcha es la de "reivindicar soluciones al drama que miles de familias están pasando en esta crisis".
Entre las medidas que el SAT propone para paliar este panorama, se encuentra no pagar la deuda de los bancos con fondos públicos, derogar todos los recortes, prohibir desahucios y despidos o un mayor reparto de la riqueza con la nacionalización de la banca y los sectores estratégicos.
También pide la semana laboral de 35 horas y jubilación a los 60 años, la elevación del salario mínimo a 1.000 euros; planes públicos de empleo que garanticen, como mínimo, dos meses de trabajo a todos los parados; una sanidad y una educación públicas y de calidad; la vivienda "como derecho y no como mercancía"; o que se elimine el requisito de las 35 peonadas para poder solicitar el subsidio agrario o la renta agraria.
