España

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28 de noviembre de 2012 • 19:33 • actualizado a las 19:39

"Cedemos gratuitamente piso a familia necesitada en Gijón"

Imagen del anuncio publicado en un medio de comunicación asturiano
Foto: Twitter
 

José e Isabel (nombres ficticios), un asturiano y una alicantina residentes en Bilbao, publicaron el pasado sábado en 'La Nueva España' un anuncio en el que ofrecían durante un año gratuitamente su segunda residencia, en Gijón, a una familia necesitada. La repercusión de su propuesta, que surgió durante una comida en la que se hablaba de la mala situación del país, ha sido tal que ya han recibido alrededor de milpeticiones de familias en apuros económicos.

"La avalancha de llamadas nos ha desbordado completamente", cuenta Isabel a Terra en conversación telefónica. La iniciativa surgió de manera espontánea, después de ver noticias como el suicidio de Amaia Egaña en Barakaldo, poco antes de ser desahuciada. "Mi marido dijo que ya que teníamos el piso vacío, con dos habitaciones, completamente amueblado y preparado para entrar a vivir, sería buena idea cederlo a una familia que realmente lo necesitara sin ningún coste".

Aquel día salió a relucir una iniciativa pionera de una "familia normal, pero privilegiada y con ingresos suficientes sin ser millonarios", a la que, además de personas necesitadas, se han unido personas que quieren hacer lo mismo que ellos: "Hoy mismo me ha llamado un promotor de Bilbao que quería ofrecer diez viviendas vacías para familias necesitadas", narra Isabel.

"En cada llamada hay una desgracia"

Isabel considera que "las instituciones no llegan a toda la gente necesitada" y que la actual "es una situación que hace perder la fe en el ser humano". Por eso quieren dejar su piso a la familia que demuestre que fue la crisis económica la que les dejó en la calle.

Las llamadas de personas en situación de precariedad absoluta les han abrumado: "Hemos recibido llamadas de familias con todos los miembros en paro, mujeres viudas sin sustento económico, personas que han sufrido violencia de género,...". Según sea el nivel de necesidad que acrediten las familias el matrimonio establecerá un baremo para valorar qué familia entrará a vivir en el piso, primando las "familias con hijos y con discapacitados a su cargo". Con la avalancha de peticiones, tardarán "varias semanas" en escoger a una.

Isabel es funcionaria y José es un alto cargo de una empresa privada: "Somos una familia normal y podemos prescindir de la renta del alquiler del piso de Gijón", cuenta Isabel, creyendo que si proliferan iniciativas de este tipo se podrá "ayudar a salir de esta crisis con otros valores" y agradeciendo a los medios de comunicación el eco que se han hecho de la iniciativa.

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