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12 de mayo de 2012 • 09:00

Cantabria y Madrid ya niegan la tarjeta sanitaria a inmigrantes irregulares

Tras el de Madrid, el Servicio Cántabro de Salud ha sido el segundo en unirse a la exclusión, y ha seguido una instrucción interna de carácter transitorio con la que se adelanta al desarrollo del decreto aprobado por el Ministerio de Sanidad el mes pasado.

 

Los inmigrantes que no tengan residencia legal en España ya no serán atendidos en las comunidades autónomas de Madrid y Cantabria, una cambio que va a recaer sobre las personas con menos recursos económicos.

Tras el de Madrid, el Servicio Cántabro de Salud ha sido el segundo en unirse a la exclusión, y ha seguido una instrucción interna de carácter transitorio con la que se adelanta al desarrollo del decreto aprobado por el Ministerio de Sanidad el mes pasado.

De este modo, en Cantabria queda ya sin efecto el anterior decreto por el que se extendía la asistencia sanitaria de la Seguridad Social a las personas sin recursos económicos suficientes.

Los inmigrantes irregulares han dejado de estar incluidos entre las "personas sin recursos", que hasta ahora tenían derecho a solicitar la tarjeta sanitaria cumpliendo sólo el requisito de estar empadronados. Ahora se les exigirá que tengan residencia legal en España.

Por otra parte, a principios de semana, la Comunidad de Madrid tomó la misma decisión. Los extranjeros que se encuentren en situación irregular y que tengan tarjeta sanitaria sólo podrán usarlas hasta el 31 de agosto.

El consejero madrileño de Sanidad, Javier Fernández-Lasquetty, confirmó este miércoles que la región ya aplica el nuevo decreto, reforma que considera "correcta y adecuada", aunque seguirá garantizando a todos la atención sanitaria de "Urgencias, en los partos a los niños".

Con el Real Decreto Ley "ha habido una reforma acertada y necesaria conforme a la cual, a partir de su publicación, los extranjeros en situación irregular que soliciten la tarjeta sanitaria no lo van a poder hacer solamente con el empadronamiento", aseveró.

La excusa del consejero ha sido el "turismo sanitario", aunque la reforma también afecta a miles de personas con pocos recursos. De hecho, Lasquetty no pudo precisar el número de personas que se han valido de este engaño, argumentando que "cuantificar a los inmigrantes irregulares siempre es difícil, ya que muchos de los que figuran como empadronados y titulares de tarjeta sanitaria es posible que ya no estén en España".

Terra Noticias / EFE