El PP va a pedir la comparecencia en el Congreso del ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, para explicar el suceso ocurrido esta semana en aguas de Gibraltar, cuando la Guardia Civil sorprendió a una patrulla de la Marina británica haciendo pruebas de tiro contra una bandera española.
El incidente al que se refiere el PP y que publica hoy el diario 'El Mundo' ocurrió el pasado miércoles, a unas siete millas de Punta Europa, el punto más meridional del Peñón. La patrullera de la Guardia Civil descubrió a otra de la Royal Navy británica recogiendo una boya con la bandera de España, contra la que habían hecho prácticas de tiro.
El diputado del PP por Cádiz José Ignacio Landaluce ha subrayado la 'gravedad' de este incidente y ha reclamado que Moratinos comparezca en el Congreso para explicar qué medidas diplomáticas va a adoptar.
Para Landaluce, este episodio es 'un paso más en la estrategia del Reino Unido y de Gibraltar de tensar la situación y forzar a España' para que renuncie a su reivindicación de soberanía sobre las aguas que rodean al Peñón. El diputado gaditano ha criticado la actitud 'timorata' del Gobierno y le ha instado a reaccionar con firmeza ante la posición británica.
El Gobierno ha pedido explicaciones a Gran Bretaña
El Ministerio español de Asuntos Exteriores y de Cooperación ha convocado al nuevo embajador británico en Madrid, Giles Paxman, en protesta por la actuación de una patrullera de la Armada británica que disparó contra una boya con los colores de la enseña nacional situada "a más de cinco millas" del Peñón, anunció el departamento que dirige Miguel Angel Moratinos en un comunicado.
Paxman presentó sus "excusas" por el "error de juicio y la falta de sensibilidad" de los miembros de la Armada que participaron en este episodio y ha prometido que se abrirá una investigación "a fondo", tras la que se exigirán las responsabilidades que correspondan y se tomarán las medidas oportunas para que un incidente de este tipo no vuelva a repetirse, añade la nota. Según su relato, se trató de uno de los ejercicios de tiro que realizan con periodicidad las patrulleras de la Real Armada británica, en el que se usó como blanco una boya con un distintivo marino con los colores amarillo y rojo. El Embajador insistió en que, a pesar del parecido, no representaba una bandera de España.
Fuentes diplomáticas consultadas por Europa Press han explicado que España no tiene en esa zona boyas con los colores de la enseña nacional, por lo que tuvo que ser colocada por la Armada.