Según informaron fuentes del Ejecutivo, las hijas del presidente del Gobierno viajaron en el avión de las Fuerzas Aéreas que trasladó ayer a la delegación española a Nueva York, mientras que Sonsoles Espinosa llegó a la ciudad.
En Nueva York, Zapatero asiste a la Reunión de Alto Nivel sobre Cambio Climático y mañana participará en la apertura del 64 periodo de sesiones de la Asamblea General de la ONU.
Sonsoles Espinosa y sus dos hijas, que tienen una agenda privada, continuarán viaje con Zapatero el jueves, cuando la delegación española se traslade a Pittsburgh para asistir a la cumbre del G-20.
No es habitual que la familia de Zapatero le acompañe en los viajes al extranjero y sólo en contadas ocasiones Espinosa ha aparecido en actos oficiales en el exterior junto al jefe del Ejecutivo español.
Espinosa, que no suele viajar con su marido en las visitas internacionales de éste, sí que le acompañó la primera vez que Zapatero asistió en septiembre de 2004 a la apertura de los debates de la Asamblea General de la ONU.
Asiste a una cena sobre el cambio climático
Una de las primeras paradas de la agenda oficial de Zapatero en su estancia en Estados Unidos es la cena de trabajo que el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, ofrece a 25 jefes de Estado y de Gobierno para seguir acercando posiciones en la lucha contra el calentamiento global.
Según explicó el ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, se trata de los países 'con más capacidad de decisión e influencia' en el calentamiento global, desde Estados Unidos a economías emergentes como China o Brasil.
Desde el Ejecutivo español destacaron el liderazgo de España en tecnologías bajas en carbono, especialmente en energías renovables, y los 'cuantiosos' recursos financieros que está movilizando hacia países en desarrollo para proyectos asociados al cambio climático, iniciativas que reciben cerca del 5 por ciento de su ayuda oficial al desarrollo.
Zapatero tiene intención de reiterar el mensaje que lanzó en una de las mesas redondas de la cumbre, donde instó a los países industrializados a destinar el 0,7 por ciento de su PIB al desarrollo de tecnologías y proyectos de investigación que permitan combatir el cambio climático y reducir emisiones contaminantes.