Aznar se expresó así en la presentación en la capital británica del último informe del centro de estudios español FAES, vinculado al Partido Popular y que él mismo preside, titulado 'Europa: propuestas para la libertad'.
En el estudio, prologado por el político conservador, se aboga por un retorno a los principios fundacionales del proyecto europeo, definidos, según el director, Alberto Carnero, por la defensa de la dignidad del individuo, el reconocimiento de las naciones-Estado, el compromiso con la liberalización económica y la propiedad privada y una vocación atlantista para la seguridad y la defensa.
En opinión de Carnero, la actual UE ha estado demasiado tiempo planteándose 'quién era' y debe pasar a preguntarse: '¿Qué podemos hacer juntos?'.
Aznar pidió un regreso al dinamismo que existió en el pasado y alertó del peligro de 'inmovilismo' que comporta el centrarse en cuestiones institucionales y 'debates estériles'.
En una intervención introductoria, lord David Trimble, líder del derechista Partido Unionista del Ulster (PUU), conminó a pasar de la 'actividad' a la 'acción'.
Sobre los retos que afronta la UE, el ex presidente español subrayó la importancia de respetar 'las raíces históricas de cada nación-Estado' y se mostró totalmente contrario a 'la fabricación' de una estructura federal artificial en que esa individualidad se diluya.
Aznar enumeró como asuntos que deberían abordarse la cuestión de la inmigración en relación con el futuro del Estado del bienestar y la introducción de medidas más favorables a la competencia y el libre mercado, para favorecer el crecimiento económico.
Sobre la actual crisis, argumentó que no va a solucionarse ni con más intervencionismo ni subiendo los impuestos, sino que hay que recortar el gasto público y acometer reformas liberalizadoras.
El presidente de la FAES, que en todo momento se expresó en inglés, hizo hincapié en la necesidad de Europa de asegurarse el suministro energético para el futuro, lo que, a su parecer, pasa inexcusablemente por desarrollar la energía nuclear.
También abogó por estrechar la Alianza Atlántica y los lazos con Estados Unidos, que consideró fundamentales para garantizar la seguridad del continente.
Para subrayar la importancia del papel de la defensa, Aznar citó a la ex primera ministra conservadora del Reino Unido Margaret Thatcher, de quien se mostró gran admirador.
'No debemos olvidar nunca que nuestro estilo de vida, nuestra visión y todo lo que aspiramos a conseguir, están protegidos no por la legitimidad de nuestra causa, sino por la fortaleza de nuestra defensa', parafraseó.
En su intervención, Aznar alabó el papel del Reino Unido en la construcción europea y especialmente la figura de Thatcher -en cuyo discurso de 1988 en Brujas pareció haberse inspirado-, de quien dijo que era una personalidad 'imponente' que se había erigido en 'estadista de primera en el escenario mundial'.
Fiel a su línea política, el ex presidente se despidió citando a otro influyente gobernante conservador británico, Winston Churchill, quien dijo que 'un pesimista ve la calamidad en cada oportunidad; un optimista ve la oportunidad en cada calamidad'.