Comienza el turno. 8:00 horas: Comienza la jornada: 0 infracciones, 0 euros, 0 puntos.
La A6 es la carretera que vamos a patrullar, desde Madrid hasta Las Matas. Aún se nota que agosto no ha terminado y la autopista está bastante tranquila. No hay retenciones. Nada más comenzar hay que asistir a un camión averiado, pero pronto somos testigos de la primera infracción.
Una conductora manipula su teléfono móvil mientras conduce con una sola mano. El coche patrulla se sitúa delante de ella y se procede a señalizar para que se detenga en el primer lugar que el tráfico lo permita. La conductora, está trabajando con el coche de su empresa y reconoce sin problemas su falta: “Siempre soy muy prudente, tengo todos los puntos del carné” asegura con expresión de resignación. Pero un descuido es suficiente para perder la vida en la carretera y la sanción tiene el objeto de evitar esos descuidos.
La sanción se considera grave y conlleva la pérdida de 3 puntos y 150 euros de multa.
9:30 horas: 1 infracción, 150 euros, 3 puntos, 1 asistencia.
El desconocimiento de las normas permite que a nuestro alrededor se puedan ver todo tipo de usos incorrectos de la carretera: giros sin señalizar, adelantamientos incorrectos, coches excesivamente cargados. Uno de los más comunes, el mal uso del carril izquierdo. “Es una batalla perdida —nos aseguran— se da la circunstancia de que muchos se ven obligados a adelantar por la derecha porque todo el mundo va por la izquierda. El carril izquierdo es exclusivamente para adelantar y los conductores o no lo saben, o no les importa”.
Nos adelanta un coche cuyo conductor lleva un auricular en el oído, lo que conlleva una sanción similar a la del uso del teléfono. Así pues, se procede a su detención. Nada más acercarse al conductor, éste se dirige a los guardias a la defensiva: “¿No me irán a multar por lo del bluethooth?, hace 40 minutos que me han multado por lo mismo”. La respuesta es obvia, ¿por qué no se lo ha quitado entonces?. El conductor, muy acalorado, asegura que no lo llevaba conectado, pero la ley es clara y no permite llevar ningún dispositivo que impida la total atención a la conducción.
Efectivamente tras comprobar que acaba de ser sancionado por lo mismo, se le insta a que se quite el auricular y se le advierte para la próxima. “No estamos aquí para cebarnos con los usuarios, perder seis puntos en 40 minutos por la misma causa es demasiado, por eso no le hemos sancionado”. Éste es un claro ejemplo de que no hay afán recaudatorio en la labor de la Guardia Civil, sólo disuasorio.
Justo después vemos a otra conductora con auricular de teléfono móvil en el oído. De nuevo se procede a la sanción correspondiente. Otros 150 euros y tres puntos. En esta ocasión la excusa es que “no sabía que estaba prohibido el auricular”. El guardia recuerda la máxima: “el desconocimiento de una norma no exime de su cumplimiento”.
12:30 horas: 3 infracciones, 300 euros, 6 puntos, 1 asistencia.
La jornada continúa y el calor comienza a apretar. El conductor de una furgoneta de reparto nos adelanta haciendo uso del teléfono móvil. En esta ocasión el conductor trata de evitar la multa por la vía de la clemencia: “Sólo me quedan dos puntos en el permiso, si me quitan tres me quedo sin carné”. Es por tanto un caso claro de infractor reincidente, no se le perdona la sanción. Eso sí, podrá recuperar puntos cuando pasen dos años, o asistir a cursos de educación vial para recuperarlos más rápidamente.
13:00 horas 4 infracciones, 450 euros, 9 puntos, 1 asistencia.
Antes de terminar la patrulla hay que hacer dos paradas más. Una conductora a la que el coche ha dejado tirada en el arcén en pleno cambio de rasante pone en peligro al resto de usuarios. Se le ayuda a estacionar el vehículo en un lugar más seguro y a señalizar correctamente la parada. Poco después una furgoneta con el eje trasero descolocado llama la atención de los guardias. Tras adelantarla y hacerla detener a su conductor, le comunican que llevando en esas condiciones el vehículo, no puede seguir conduciendo.
15:00 horas 4 infracciones, 450 euros, 9 puntos, 3 asistencias. Acaba el turno.