'Durante unos años hemos asistido a una lenta pero constante feminización del consumo', dice el estudio, que indica que el número de mujeres atendidas había ascendido al 44,51 por ciento, mientras que hace una década el 89% de drogadictos eran varones.
Según un estudio realizado en base a las 157.317 personas que se han beneficiado de las 254 asociaciones que forman parte de la UNAD.
Pero no sólo ha variado el sexo del drogodependiente, ahora el perfil de una persona con problema de drogas es 'consumidor de cocaína, estudia o trabaja, y acude a un centro asistencial tras más de 6 años de consumo'.
Ya no se trata de personas marginadas y excluidas socialmente como hace años, ahora sólo hay un 9,95 por ciento que no tiene estudios, agregó el informe.
Según la UNAD, el 23,68 por ciento de las personas atendidas trabaja, el 19,64 por ciento de las personas se declara en paro y el 18,31 por ciento tiene algún tipo de subsidio o renta básica.
La organización ha notado un pequeño incremento de la heroína (ahora la usa casi un 15% de los drogodependientes), pero la cocaína sigue siendo la mayoritaria. Un 20,93 por ciento sólo consume cocaína y un 14,88 mezcla cocaína y heroína.
Con respecto a las enfermedades contagiosas, un 23,26 por ciento tiene VIH/sida y un 32,56 por ciento hepatitis.