Juana Ortiz Salgado, madre del niño, declaró a periodistas que el menor desapareció el viernes en la noche, cuando un vecino suyo le ayudaba a salvar a sus tres hijos de las corrientes en un barrio de Managua.
Ortiz Salgado afirmó que el vecino solo pudo salvar a dos de sus hijos y no a Júnior José, que fue arrastrado por las corrientes y aún no aparece, a pesar de que miembros del Cuerpo de Bomberos de esta capital lo han buscado.
El mayor Porfirio Castrillo Dávila, portavoz de turno de la Defensa Civil, informó a Efe que la búsqueda del cuerpo del niño continuará hoy y que hasta que éste no aparezca no se puede confirmar que el aguacero del viernes ocasionó la primera muerte de la actual temporada de lluvias.
El viernes, en casi tres horas cayeron sobre Managua 174,1 milímetros de agua, mientras que el promedio de lluvia mensual es de 159 milímetros, lo que originó riadas que arrastraron la basura que había en los cauces y provocaron el colapso del sistema de alcantarillado sanitario.
Fuentes de la Defensa Civil informaron de que las lluvias causaron inundaciones en algunos barrios de Managua, donde 442 familias resultaron afectadas, más de 200 metros de calles dañadas, 180 metros lineales de muros derrumbados y una vivienda destruida.
El aguacero del viernes lo causó el desplazamiento sobre el territorio nacional de la primera onda tropical de la actual temporada de lluvias, a pesar de tratarse de un fenómeno natural calificado por expertos como 'débil'.
Pese a todo, el viernes las lluvias no fueron parejas en todo el país, ya que en la mayoría del territorio nacional no se registraron precipitaciones pluviales.
Está previsto, según pronósticos del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (INETER), que la temporada de lluvias se instalará en todo el país la próxima semana.