Entre Líneas

Resultado/Suerte


Millones de pesetas

21 dic

Posteado 22:38

0 Comentarios

http://s1.trrsf.com/blogs/68/loteria-de-navidad-sorteo-266x300.jpgHay quien dice que con sólo ver lo que cambió el Sorteo de Navidad con la llegada de el Euro se podía prever la crisis ya que esos premios que tardaban casi minutos en pronunciarse con la nueva moneda apenas ocupaban segundos.

Así, cuando a uno le tocaban 600 millones de pesetas tenía la sensación real de que era mucho dinero mientras que ahora recibir 4 millones de euros pues sigue sonando a migajas aunque al final sea exactamente lo mismo. Será por eso, dicen, que con las pesetas, al sonar a más cantidad, las compras eran más meditadas y la vivienda (principal elemto de referencia de nuestro país) tenía unos límites de precio coherentes con la percepción monetaria. No es lo mismo gastar millones que miles, aunque lo intentemos.

Como consecuencia de esto, además, se podujo cierta desvirtualización del Sorteo de Navidad. No tiene el mismo timbre melódico la Peseta que el Euro, al que exprimimos la “E” por no adaptarnos a los nuevos tiempos. Lo saben bien los niños de San Ildefonso, entrenados en la élite de la pronunciación numérica, que año tras año desde la llegada de esa nueva moneda intentan engañar al oído del espectador para hacerle creer que el premio es el mismo, porque lo es, pero sin sonar igual.

Y se pregntarán ustedes el motivo de esta reflexión, casi atemporal, sobre el Sorteo de Navidad. Tal vez no entiendan que se dedique “tanto” espacio al análisis de un fenómeno tal vez atrasado, que se divague y se teorice en base al timbre de voz adecuado para la entrega de un premio. Lo entenderán mañana.

Porque se nos olvida cada año la importancia que toma este sorteo en la actualidad informativa hasta lograr eliminar el resto de informaciones. Pensamos, con razón, que se trata de un momento anecdótico sin más importancia que la tradicional hasta ser capaces de olvidar el tratamiento informativo que “sufrimos” el pasado año y el anterior, y el anterior, y el anterior.

Hasta Sinde puede estar tranquila a pesar del batacazo democrático que ha sufrido hoy “su” Ley, porque mañana nadie -excepto unos cuántos twitteros- hablará de ese asunto. Veremos, eso sí, botellas de cava descorcharse, fotocopias de números premiados, familias enteras llenando administraciones de lotería y nos deleitaremos con los usos que los premiados darán a sus boletos.

Este año, me atrevo a anticipar, la frase más repetida será “con la crisis viene muy bien”, pero ya saben, siempre será muy repartido (excepto en el caso de Fabra, que un año más tendrá a la fortuna de su parte y será nuevamente agraciado), tapará agujeros importantes y salud para el resto. No se olviden de El niño, que queda poco.

Los nostálgicos, en cambio, seguiremos turbados por la melodía perdida en el canto de los números premiados a pesar de la alegría generalizada. Miraremos a los niños con tristeza empática, a la espera de que el karaoke de nuestra memoria vuelva a sonar en directo.

Suerte lectores, que con la crisis viene muy bien.