
España está al borde del -segundo- rescate por la incapacidad y la connivencia de Rajoy. Un rescate que significa esclavitud y sometimiento que desde luego no estaba en ningún programa electoral y que supone un cambio traumático para España.
Se trata de aprobar un giro hacia el fin de los derechos tal y como los conocemos que se traduce en que hasta las mamografias pasan a tener copago, en que los niños sólo comen una vez al día, en que otros muchos no pueden acceder a los libros de texto, a que los dependientes se mueran abandonados por el Estado al que cotizan o que cualquiera de nosotros, por estar en paro, se quede sin Sanidad.
Algo así supone destruir un país para crear uno nuevo de bajo coste. Una España LowCost para que sea el chollo de los ricos europeos. Low Cost porque no habrá nada más que trabajo sin cualificación, sin pensiones ni seguridad social, sin solidaridad ni justicia, sólo optimización y rentabilidad.
Para un cambio así se debería exigir, como mínimo, un referéndum asociado. Tomás Gómez lo entiende así, como tantos otros. Le ha pedido a su partido a nivel nacional que haga lo mismo y plante cara a Rajoy, pero hoy Rubalcaba ha dicho que no es el momento.
Para la dirección nacional del PSOE -muy a pesar de su militancia- no es el momento de que los españoles decidan si quieren pasar a la indigencia y vivir de la caridad. ¿Cuándo será el momento entonces? ¿Cuándo tocará apoyar a los ciudadanos para que puedan enfrentarse a estas barbaridades constantes del Partido Popular? ¿Cuándo toca dejar de ser cómplices de la destrucción del Estado de Bienestar que tanto costó crear?
Ante un momento así nose puede estar cómodo, hay que moverse y meterse allí donde más complicado esté porque hay quienes siempre estarán incluso peor.




Si no has sabido evitar la bancarrota, al menos aprende a parar a tiempo. Aprende a dejar de pedir dinero a intereses más altos de los que cualquier usurero con alma te daría, aprende a no tener que rogar un préstamo dejando de aval a Finlandia 770 millones de Euros.


Sigo pensando que Rajoy hace tiempo que dejó de ser Presidente del Gobierno para ser el Secretario de Estado para el Deporte con más recorrido en muchos años de democracia.
Alberto Sotillos