Lo primero que le viene a uno a la cabeza cuando escucha a un tercero decir que hay que pasar de los “grandes” partidos -dejando de votar a PP, PSOE, CIU- es que precisamente el Partido Popular aplaude con las orejas la iniciativa. Creo que todavía no se conoce el caso de ningún votante de derechas que opte por la abstención por mucho que la opción que le ofrece el PP sea, por ejemplo, Mariano Rajoy.
Es una lástima que esto sea así porque no es justo para quienes quieren fomentar una política con más Democracia participativa y menos representativa. Justo lo que ha ocurrido hoy. Miles de españoles (en su mayoría jóvenes) han llenado las calles de más de 50 localidades de nuestro país para reivindicar una política más justa y real. Un golpe directo a todos los que se obstinan en repetir que los jóvenes “pasan” de la política.
No han salido detrás de las siglas de ningún partido (aunque los minoritarios no han dudado en sumarse por lo que pudieran rascar) sino detrás de la petición de más y mejor Democracia. Ni más ni menos.
Un movimiento así debe ser aplaudido desde todos los ángulos de la Sociedad y estudiado en detalle por nuestra clase política.
Eso sí, el planteamiento de esta reivindicación olvida a quienes desde dentro de los grandes partidos comparten la misma lucha. Tachando de pasado a PP y PSOE pisan la moral de todos esos jóvenes que han puesto su ilusión en renovar aquellos partidos con los que se sienten identificados pero a los que quieren aportar la necesidad de ampliar la participación hasta las cotas más altas. Esos chicos y chicas que día a día acuden a las agrupaciones locales de su partido para impulsar herramientas como las Redes Sociales para que los representantes públicos tengan más canales de comunicación con sus vecinos o quienes utilizan los fines de semana para ofrecer cursos gratuitos en cada rincón de nuestro país sobre ese mismo grito de “más Democracia”.
Por eso me opongo a firmar ese “no les votes”, porque es contradictorio con el planteamiento del resto del compromiso que recorría hoy cientos de calles. Hay más y mejor Democracia dentro y fuera de todos y cada uno de los partidos políticos existentes. Excluir, en cambio, supone menos Democracia.
Así que los políticos no deben fijarse exclusivamente en la manifestación de esta tarde, dejando de mirar a quienes dentro de su propio partido están ofreciendo el mismo discurso para pegarles una vez más a la realidad social.
Cada vez está más claro hacia dónde nos dirigimos; Más participación, más transparencia, menos marketing y menos jerarquías. Los políticos, vuelven a estar al servicio de los ciudadanos.
Fíjense si será importante la capacidad de generar propaganda de calidad que hoy cuando me dirigía hacia la marcha contra la declaración de Bien de Interés Cultural a “los toros” no esperaba que nos reuniéramos más de unos cientos de personas, a pesar de llevar días y días viendo que las encuestas mostraban claras mayorías en favor del fin de la tauromaquia.
Alberto Sotillos