Rajoy se alegra del resultado en Grecia (debería bastar para saber que el resultado no es bueno…), Europa respira aliviada. El Euro está a salvo de no se sabe qué amenza y por fin parece que podrá gobenar el partido que falseó los datos económicos de Grecia provocando su caída al abismo.
El partido que logró mayores tasas de fraude fiscal entre los más ricos, que ocultó déficit y provocó el rescate se vende hoy como el salvador de la zona euro y el resto del mundo recibe un gran mensaje educativo, un correctivo ante quienes habían osado pensar en una alternativa; lo correcto es mentir, defraudar a hacienda, ocultad y falsear los datos económicos porque así se salva Europa.
En cambio quienes piden impuestos para los más ricos y quienes sensatamente avisan de que la deuda de Grecia es simplemente impagable bajo las condiciones actuales son el mal personificado y su victoria electoral habría supuesto el hundimiento del mundo entero.
Queda patente lo que quiere ser Europa, la Unión que se defiende, hasta el punto de llegar a recomendar desde Berlín lo que deberían votar los griegos -bajo coacciones económicas- con tal de asegurar una victoria de quienes anteponen pagar la deuda a no dejar morir de hambre a sus ciudadanos.
Europa se hunde hoy más que ayer. Han ganado quienes saben que hoy seguirán cobrando intereses abusivos por una deuda incontrolada, quienes saben que se seguirán usando impuestos públicos para salavar sus bancos privados, quienes saben que el dinero europeo de los ciudadanos seguirá fluyendo hasta sus manos gracias a la estafa generalizada que supone esta crisis, con rescates imposibles que eliminan el crecimiento económico de los países para asegurar el beneficio privado de unos pocos especualdores.
El Euro seguirá funcionando, pero ya no será más una moneda de los europeos y se confirma como una moneda alemana de opresión para el resto de países. Ya no es el Euro, como ya no es Europa. Lo único que se mantienen son los nombres, para poder ocultar el fraude que opera por debajo, asfixiando a los ciudadanos para poder pagar intereses.
Afortunadamente, la ciudadanía ha estado cerca de atreverse a girar y seguirá ese camino cuando pierda la poca esperanza que ya deposita en ese sueño que era Europa. Una alternativa que llegará para refozar una Unión entre iguales y no un espacio común de presiones económicas.
Casi con el mismo tono y seguridad con el que los constructores del Titanic aseguraron que dicho barco no podía ser hundido, De Guindos nos dice que el corralito es imposible y Rajoy que España no será rescatada.
Si algo ha quedado claro tras todos estos procesos electorales es que los ciudadanos buscan una alternativa al actual modelo y que harán lo posible por encntrarla.
La actualidad tiene nombre propio y la desesperación también.
Que ante la posibilidad de que los ciudadanos griegos puedan votar libremente sobre la aceptación de las más estrictas medidas económicas vistas en mucho tiempo, los mercados reaccionen con un golpe a la mesa provocando inestabilidad y dudas justifica sobradamente este título.
De esto que te pones a salvar bancos y se te olvida pagar los medicamentos que usas en los hospitales. Cosas que pasan en el primer mundo con esto de la crisis financiera y la obsesión por tapar con diner público las pérdidas de entidades especuladoras una vez, dos veces… y las que hagan falta.
Aznar y Felipe González se ponen de acuerdo en algo y pronostican a la vez el abismo de la Unión Europea mientras los actuales dirigentes simplemente parecen no saber qué es exactamente esa unión.
Al final no le ha venido del todo mal a Zapatero el desayuno religioso en Estados Unidos, a pesar de que muchos dudábamos de su idoneidad. Se ve que una foto con Obama es una foto con Obama, bendiga quien bendiga la unión.
Alberto Sotillos