
Este es un mundo en constante cambio en el que casi nunca pasa nada nuevo.
En Gaza se sigue asesinanto con total impunidad y humillación, como acaba de ocurrir con Rachel Corrie, una estadounidense perteneciente a Solidaridad Internacional que trató de frenar el avance de unas excavadoras destinadas a derrumbar las casa de unos palestinos para que el ejéricto israelío tuviera "mejores vistas" y que terminaron pasando por encima de su cuerpo. Ahora conocemos la sentencia que la culpa a ella, por haber provocado un "accidente contra sí misma" que le costó la vida.
Ya saben, si los tanques hubieran pasado por encima del joven de la Plaza de Tian`anmen hubiera muerto por su propia culpa…
Todo sigue igual, ponerse delante de las injusticias, tratar de frenarlas, sigue siendo más delictivo que cometerlas y potenciarlas.
A nivel local, más de lo mismo, con un Presidente que genera absoluta confianza inversa (siempre que dice no es sí y viceversa) con un rescate que no es rescate y con media España quejándose de que Cataluña pida un rescate sin condiciones. La misma media España que veía correcto que Rajoy dijera que había sido él el que presionó a Europa para lograr "una línea de crédito tremendamente favorable" que no tendría condiciones.
Más local todavía también sigue todo igual. Para ahorrar gastos "innecesarios" Esperanza Aguirre eliminó en Junio (cuando empezaba la temporada de incendios) el retén de bomberos de Robledo, lugar en el que ahora sólo quedan cenizas. En cambio, no recortó ninguno de los asesores personales -militantes de su partido- que tiene contratados con el dinero de todos. Cuestión de prioridades.
Así que hasta que los ciudadanos no nos hartemos de ver cambios de 360 grados -esos que te dejan en el mismo sitio que estabas- y cambiemos la realidad, seguiremos siendo los más tontos del universo, incluso sabiendo que quedan planetas por descubir…
Imaginemos una situación en la que un barco perteneciente a un miembro de la OTAN es atacado por otro país, en aguas internacionales, y asesina a 9 personas de dicho país.
Las calles españolas se llenaron ayer de manifestantes en favor de la paz en Gaza. Manifestantes que pedían el fin de la violencia de Israel porque son conscientes de lo que está ocurriendo, saben a la velocidad a la que suben las cifras de palestinos muertos y se atreven a asegurar que buena parte de esos muertos no tienen nada que ver con el terrorismo.
Que la Moción en Mondragón para obligar a dimitir a los concejales que no condenen la violencia terrorista no haya salido como algunos deseaban sorprende en sus detalles.
Alberto Sotillos