Imaginemos una situación en la que un barco perteneciente a un miembro de la OTAN es atacado por otro país, en aguas internacionales, y asesina a 9 personas de dicho país.
Todo el mundo sabe que lo que ocurriría a continuación es la absoluta condena y correspondiente activación de las fuerzas militares de la OTAN para repeler la agresión y defender a un país miembro. Sería inmediato y las represalias contra el atacante infinitas.
Eso, en el caso de que el país que dispara no sea Israel. Entonces todo es diferente y la impunidad se cierne sobre todo lo que haga. La OTAN ni se activa, Estados Unidos mira para otro lado y Europa se limit a revolverse sobre su sillón mientras observa cómo se asesinan a activistas humanitarios por pretender evitar que una población torturada en un gran campo de concentracion se muera de hambre.
Se revuelve exactamente igual que cuando a diario el ejército Israelí usa a sus francotiradores para asesinar de manera aleatoria a palestinos, como cuando sus tractores destrozan los cultivos de los palestinos, como cuando sus colones invaden una tierra que no es suya.
Es probable que Europa tuviera que intervenir de alguna forma en Israel, pero no por este ataque, que en cualquier otro momento de la historia hubiera sido un “casus belli” más que suficiente, sino por las constantes vilaciones de los derechos humanos que a diario cometen sobre miles de palestinos a los que tienen encerrados en grandes campos de concentración como es Gaza. Palestinos encerrados en campos de concentración por Judíos. Sólo unos pocos años después…
La debilidad diplomática que estamos viendo estos días del mundo ante Israel es finalmente un encubrimiento de su violencia, un perdón católico sin propósito de enmienda. Israel no defiende al mundo occidental de la violencia, es el principal generador de la misma, el principal instigador del terrorismo islamico. Israel debilita la paz y desestabiliza la zona.
¿Les vamos a dejar que cometan el error de vivir siempre asesinando al diferente?
Alberto Sotillos